LOS SUSPIROS DE UN TABIQUE
13.5.08
La confabulación.
Primer intento: no sé qué han hecho con el aire acondicionado que todo olía a pies muertos putrefactos sudaos. Y yo, que tengo el olor muy fino -qué asco- enseguida me ha dado el tufo y he tenido que abrir la ventana para que el asunto se airease. Una hora, oiga. Una hora para que la peste desapareciese. Pero alguien que estaba por allí, ha pensado que ya teníamos suficiente -y yo estaba congelaíta porque el airecillo que entraba por la ventana me ponía los pelillos asín, de punta-, por lo que ha cerrado la ventana y...
Segundo intento: ...se ha dedicado a fumigar todo el aposento con un ambientador cítrico ideal como arma química: casi me asfixio. El ambientador se me ha quedado en la garganta, y no hacía más que toser, hecho imitado por otros. Mientras la fumigadora seguía gaseándonos, los demás le gritábamos -habíamos perdido los modales- que dejara ya el botecito en paz.
Tercer intento: Resultado: las ventanas abiertas de par en par. He tenido que rescatar mi chaqueta y ponérmela, porque no sabía qué muerte iba a ser peor, si muerta de la peste con vomiteras mortíferas, si asfixiada por un ambientador con olor a limón (¡odio los cítricos para siempre!) o congelada por ese airecillo que entra por las ventanas a la sombra y que te dejan hecha un témpano. Y así ha terminado mi día, entre aires y olores.
Yo, de todas formas, he escondido a buen recaudo el ambientador. Odio los olores fuertes, y por mi vida que ésa jamás volverá a encontrarlo. Lo del aire acondicionado no puedo evitarlo. Tampoco puedo hacer nada con las corrientes de aire de las ventanas abiertas. Pero por mis dientes nuevos que no moriré gaseada con un ambientador.
Etiquetas: yo
11.5.08
El campo de minas.
Esas técnicas de manipulación, que se usa mucho en la política, y por lo que leo, entre los estudiantes de la misma, son tan evidentes que muchos las pasan por alto, creyendo que no son manipulados. Una de las técnicas es la de la publicidad. No recuerdo dónde lo leí ni quién lo dijo, pero eso de repite una mentira hasta que sea verdad, o miente, que algo quedará, se usa más de lo que nos gustaría entre, incluso, gente que desconoce la existencia de estas frases. Suelen ser gente egocéntrica y envidiosa la que elige una víctima entre sus conocidos, por una situación personal o profesional que ansía tener, y ataca, primero poco a poco de manera sutil, y luego va aumentando la intensidad al objeto de su obsesión.
Pero... si yo estoy en el paro, me salen mal las cosas y no tengo éxito con la gente... ¿por qué me están haciendo esto? Yo de tí no me subestimaría. Aunque nadie aprecie tus virtudes, hay alguien que si las ha visto, y las quiere. Y, como le pasa a la hermosura, hay cosas que no se pegan, y como no se pueden conseguir, pues se intentan destruir. Todas estas personas malvadas con las que nos podemos cruzar -o emparentar- saben que tienes algo que ellos no tienen, que quieren tener a toda costa, pero ante la imposibilidad de conseguir, intentan por todos los medios destruir tu hábitat natural, mostrarte ante los demás como una especie de monstruo, darle la vuelta a tus palabras e incluso mezclar actuaciones o pensamientos tuyos del pasado o de situaciones anteriores que no tienen nada que ver con el problema que ha creado. ¿Qué busca? Ser como tú, tener algo que tienes tú, pero como no lo puede conseguir, intenta ser un sucedáneo tuyo a base de demostrar a la humanidad el favor tremendo que les hace enseñando todos y cada uno de tus terribles defectos -reales o inventados- y, como gratificación, todos te darán la espalda y lo aclamarán a él como el verdadero elegido.
A mí es que me ha pasado varias veces. Tengo mucho carácter que me enfrenta con mucha gente, no me he comido jamás una rosca, no tengo estabilidad laboral... pero tengo otras virtudes que me acompañan. Mi mala suerte en ciertos aspectos en la vida pueden hacer sonrojarse de ira a quien ve que el chico de mis sueños no me corresponde, pero puedo ser su mejor amiga. O que en el trabajo temporal de turno hago mucho más con una mano en un rato, que el compañero con las dos en toda la semana. O que ante una discusión con alguien que me desprestigia, puedo hacerle callar con una frase destructiva. O que mi rencor por alguien puede ser tremendo y hay cosas que no perdono, aunque piense la otra persona que se me olvidará. No olvido, porque ese mal trago se me enquista en el recuerdo y me demuestra que esa persona no se merece mi confianza ni mi palabra. Cualquier cosa puede desencadenar la rabia de otra persona y yo, sin comerlo ni beberlo, me encuentro al final de toda la destrucción de sus manipulaciones con que sólo quería ser mi amigo, hacer lo mismo que yo, o ser como yo (verídico). Porque primero te imitan, y luego acaban queriendo eliminarte del mapa, quedándose con tus amistades, con tu personalidad y con tu autoestima.
Lo malo es que a veces lo consiguen.
Cuando lo consiguen, la mejor manera es no aferrarse a lo que no puedes recuperar. Tú eres tú, y eso si que no te lo puede quitar. La situación personal puede ser desesperante, pero siempre prefiero empezar de cero con otra gente, o mantenerme al margen de los que antes estaban conmigo. Es una buena terapia. Ves que no eras tú el problema, ves tus fallos, y reafirmas tus virtudes. Además,este enemigo te subestima. Y esto es muy, muy curioso porque yo de mis enemigos no lo haría. Jamás desprestigies al enemigo. Ya hablé de ello en un par de posts anteriores. Valgo más por lo que callo que por lo que hablo. No se puede contar lo que vas a hacer, es mejor callarse y actuar. A fin de cuentas, eres tú el agredido, al que han vapuleado y aunque no siempre reacciones, la venganza puede aparecer de una forma sutil, distante y sin que nadie pueda relacionarte con ella. Pero también está el factor aburrimiento. La gente se aburre. Normalmente, acaban dándose cuenta del engaño. Si a tí te querían por cómo eras, alguien se aburre: o el invasor de tu vida tras haber conseguido la victoria, o la gente, al ver que no es igual con él que contigo. A tí pueden haberte aguantado años. A él, en un par de meses pueden haberle calado.
Y echando mano del refranero español, tan rico en facetas, podemos afirmar que a cada cerdo le llega su San Martín. Y aquí no hay relación entre tú y lo que le ocurre. Ves cómo cae, cómo se degrada su situación y los acontecimientos se le precipitan. Puedes alegrarte, incluso, de ser espectador pasivo de lo que pasa.
Lo que es triste es que haya gente con tan poca autoestima para querer demostrar lo buenísimo que es al tiempo que hace como que tú eres un malo malísimo. Una excusa como ser del Barça o catalanista puede ser el desencadenante.
Así que si este elemento de la cadena evolutiva intenta manipular el entorno de Pablo Bellomonte y ese es el motivo por el que quiere abandonar la blogosfera... Pero sí parece mentira que el topo en cuestión no se dé cuenta que, lo mismo que hace, le puede explotar en los morros.
Todos andamos en campo de minas de vez en cuando. Incluso los acosadores.
Y como este post va dedicado a Pablo, sólo decirle que tenga paciencia, pero que no quede de brazos cruzados. Si quiere arroz, dale tres tazas, pero aunque pierdas la batalla, jamás te quedes con la duda de qué hubiera pasado si hubieras hecho algo más.
Pablo, estamos contigo.
Etiquetas: troll
7.5.08
¿Es grave, doctor?
La primera vez que intenté visualizar esta joya... tachán... me quedé sopa en la silla desde la que os escribo (aproximadamente sobre el minuto quince de la peli)
La segunda vez... la quité a la hora y veinte minutos. No por sueño, sino por aburrimiento. Podióbendito... qué agobio de película... no sabía si quitarla o dormirme.
No habrá una tercera vez. No soy ni friki, ni leches, y ni falta que me hace. Porque si para ser friki tengo que malgastar mi vida viendo cosas así de intele-tuales, prefiero ver otras cosas menos cultas -pero que me pida el cuerpo- y permanecer en la más profundas de las ignorancias.
Así que la puerta de Tannhaussen >o como leches se diga< me importa más bien poco.
Etiquetas: cine
6.5.08
Anda, va a ser eso.

Sin querer, me he convertido en la técnica en informática del trabajo. Yo no quería, pero necesitaban saber por qué no imprimía la impresora, querían saber cómo poder imprimir en la otra... y me han liado, y me he arrepentido al instante. Parecía que yo lo sé todo sobre el mundo de los ordenadores, y para qué negarlo... Si no soy la que más sabe, desde luego sí que lo soy allí. Y con diferencia.
Todo aquél que conozca el mundo de la informática (un poco, vamos) sabe lo complicado que es el mundo de los periféricos. O que si una pantalla no enciende es porque la has apagado antes. Ellos lo negarán, pero así será. También fui yo principiante, pero jamás les contaré que no se me grababan las canciones en el mp3 porque lo tenía bloqueado. Ese secreto me lo llevaré a la tumba. Bueno, no a vosotros se os pueden contar las cosas, porque si os reís de mí, por lo menos NO OS VEO.
Otros que me tachan de inteligente. Y esto no es inteligencia. Es que si tienes un ordenador, aunque sea para trabajar, qué menos que saber cómo se utiliza y qué es cada cable que cuelga. Y también que, si se desenchufa alguno, puede que algo no vaya.
Y eso a mi me llevó algunos años :D
Etiquetas: informática para aprendices
5.5.08
Síntesis.
¿Sigues ahí? Pues allá voy.
Son dos amigos que se encuentran después de muchos años. Están hablando sobre sus vidas, cuando uno le dice al otro que está estudiando Teol.ogía.
-¿Y éso que es?
-Rel.igión. Estudio rel.igión. La cri.stiana, para ser exactos. Y aquí tengo la Bi.blia, el libro sagrado en el que se cuenta la historia del hijo de di.os.
-¿Y de qué va?
-Pues verás: eran dos amigos Jes.ús y Láz.aro. Jes.ús era neurocirujano en el prestigioso centro estadounidense Mount Sinai, y Lázaro era un famoso automovilista que ganaba todos los grandes premios. Un día, mientras Láz.aro competía para ganar el mundial de ese año, tiene un accidente... y muere. Jes.ús, que estaba dando conferencias por las universidades más prestigiosas, se entera de la fatídica muerte por un mensaje en el móvil. Suspende las conferencias, fleta un vuelo chárter y se desplaza hasta donde Láz.aro ha tenido el accidente. Resulta que cuando aterriza, lo habían enterrado ya, por lo que Jes.ús pidió un permiso especial para exhumar y repatriar el cadáver hasta su hospital. Allí recompuso su maltrecho cuerpo, le transplantó unos cuantos órganos, le inyectó adrenalina mientras lo reanimaba con el desfibrilador... y lo resucitó. Lázaro estuvo varios meses yendo a rehabilitación, mientras Jes.ús le hizo algo de cirugía plástica para las cicatrices. Láz.aro dejó la alta competición pero no el mundo de la fórmula uno, por lo que se hizo jefe de equipo. Jesús siguió dando sus cursos y sus charlas, aumentando la fama que tenía. Y los dos siguieron siendo amigos para siempre jamás... Y ya está.
-¿Ya está? ¿Pero éso qué es? ¿Qué me has estado contando?
-Una historia real.
-¿Una historia real? ¡Pues yo no me la creo!
-Pues como te la cuente tal y como está escrita...
El secreto está en saber contar las cosas. Y el que cuenta, las cuenta a su manera.
Ahora, que te las creas o no... eso ya es cosa tuya.
Si has llegado a leer hasta aquí, o te gusta lo que escribo, o te aburres y eso. O no tenías nada mejor qué hacer en esta vida, que todo puede ser.
Algo así como yo para escribir este post. Qué dicha de ratillos ociosos...
Y el Madrid otra vez campeón de Liga, ¿no?

Le han informado a Beckham que el Madrid ha ganado la liga de fútbol española sin él.
Por primera vez en la historia de la fotografía, ha salido mal en una foto.
4.5.08
Cuñaaaaaaaaaaa-a!!!
Mi hermano no ha tenido suerte con las mujeres. Me refiero a que ninguna lo ha aguantado el tiempo que él quería, por lo que en vez de pulir sus (millones de) defectos (que pueden desquiciar a cualquier mujer), ha seguido picoteando de flor en flor. Y ha hallado a alguien que, por lo que veo, lo tiene firme y listo para pasar revista. Y, si os soy sincera, mi hermano me da muy poquita lástima.
Tras un par de relaciones más serias, ésta es la tercera cuñá que conozco. A una de las ex la sigo viendo de vez en cuando. A la otra no, porque se cambió de aldea. Y esta... vamos, cuando me la presenta, es porque la cosa va más en serio de lo que parece. Y tengo el orgullo de ser la primera a la que le ha hecho el honor. Llevaba casi dos años sin presentarme a nadie, y esta chica parece que ocupa un lugar destacado en su corazón de piedra.
Resulta que esta noche estábamos en el bar de siempre. No sé cómo no nos deportan por pesaos -y eso que yo no soy la que más voy-. Con Gruñón estaba la cosa a punto de caramelo -si, vale, me estaba haciendo de rogar- cuando aparece mi hermano con la buena moza. Un cortarrollos total, porque la cosa prometía. Total, que se acerca, me la presenta como su novia y mira a Gruñón de arriba a abajo como diciendo "¿y esto?". Lo presento como amigo y señalo al resto de la gente, a un par de metros de nosotros. Gruñón levanta una ceja -qué más quiere, si aún no me ha dado un besito siquiera- y sonríe forzadamente para desaparecer al instante. Y me veis de carabina junto a la parejita feliz, ella toda sonrisas y él solícito como nunca con las dos. No con ella solo, no: con las dos. Y eso es rarísimo, objeto de estudio del comportamiento humano en situaciones familiares en lugares neutros y en horarios nocturnos.
Lo cierto es que ella no me ha caído ni bien ni mal. Prefiero ver el día a día, el ver cómo es. Parece maja, pero se tiene que ganar mi admiración. Tiene mérito el reprender a mi hermano cuando ataca la tercera cerveza -siendo que ella no se había terminado la segunda-. Y tiene mérito que haya llegado a casa y mi brother esté durmiendo antes que yo. Si ya decía yo que la semana pasada se había retirado muy pronto...
En un aparte, antes de desaparecer del bar, mi hermano me ha hecho una pregunta: ¿qué te ha parecido? Bien, he contestado. Y mi hermano se ha ido triunfante. ¿Tanto ha valorado mi opinión? ¿Y qué cara hubiera puesto si le hubiera dicho que me cae como el culo? (que no me cae mal, repito, que sólo la conozco de lo que duran un par de cervezas).
Gruñón, cómo no, haciendo méritos al mote que le he puesto.
-¿Sólo soy un amigo?
-¿Pero tú qué te crees que eres?
-Pues... algo más.
Y esta vez me he reído de él en su cara.
A este paso, y como siga así de tiquismiquis, me parece que va a seguir siendo un amigo más durante muuuuuuuucho tiempo.
A mi pesar.
Etiquetas: anécdota
1.5.08
Una imagen.
Todavía me estoy riendo.
Etiquetas: humor
No es un chiste.
Entonces, una noche, suena el teléfono a la hora de cenar. Y me hago tres mil millones de ilusiones mientras alargo el brazo... ¿quién será? ¿Beckham? ¿Darek? ¡Pues no! La señorita de la compañía kjsfhjkhdgsd preguntando por Oswaldo Geremy. Joer, ya dudo en saber quién es más pesao. Si el que les dice a las chicas que llamen, o el mismo Oswaldo Geremy que tiene que estar en la lista de las diez personas más buscadas del planeta. Y yo, pacientemente (y desilusionada) intento explicarle a la muchacha que Oswaldo Geremy no vive en esta casa, que jamás ha vivido, ni este es su teléfono y que tampoco lo conocemos. Dice que toma nota, pero ¿¡por qué vuelve a llamar!? A todo esto, mi padre refunfuñando entre dientes que si es una pesada, que si no lo recuerda de cuando llamó la otra vez (es que creo que mi padre se piensa que todos los días llama la misma)... con un tono que no sólo lo escucha la chica, sino el mismo Oswaldo Geremy, a tres mil kilómetros de distancia.
Otra vez, ya le digo a la chica que llama que Oswaldo Geremy les ha colao un gol, porque el número de teléfono es el nuestro. Ella insiste, y yo, que no, que aquí no está, que te lo estoy explicando. Ella murmura un "tomo nota". Y cuelga.
Y cuando sonaba el teléfono lo mirabas con temor y pensabas, nolocojonolocojo, porque sabías quién llamaba. Bueno, no lo sabías. Sabías por quién preguntaría. Y le voilà. ¿Oswaldo Geremy, por favor? Y tú te acordabas del Oswaldo, de su madre y de Graham Bell por inventar el teléfono. Insisto: que aquí no es, que ya está bien, que os han engañado...
Y cuando creo que ya han captado que Oswaldo Geremy ha dado un número de teléfono falso... ¡tachán! ¡Vuelven a llamar! ¿A que no sabéis por quién preguntan? ¡Si! ¡Por OSWALDO GEREMY! Oeoeoeoe... Y yo... que nooo, que ya habéis llamado trescientas veces... Entiendo que sea el trabajo temporal que hayan tenido que aceptar estas pobres chicas que han llamado, pero nosotros no tenemos la culpa de que ese tío le deba cuentas a alguien. Así que, por lo tanto, no debemos sufrir las molestias. Supongo que eso será cosas del jefe, pero... si lo buscara en persona acabaría antes. Fijo.
...Ya no llaman. Creo -creo y espero- que o ya tienen a Oswaldo Geremy encadenado o se han dado cuenta de que el número al que llamaban es sólo nuestro. Ahora, como en el chiste, falta que llame Oswaldo Geremy en persona y me diga:
¿ha llamado alguien preguntando por mí?
Etiquetas: anécdota