24.9.07

Tres cosas, oiga!!!

Epa, que faltaban tres cosas de mi persona, muy curiosas, las más curiosas... Para mí, pueden ser normales, o tal vez algo considerado normal, para mí es la leche. Juzguen ustedes mismos, pero allá van:

1. No soy maniática, pero me pone de los nervios unas cuantas cosas, como es el escuchar a alguien arrastrar los pies al caminar o el contemplar a alguien que, tras primer y segundo plato, y un suculento postre, el café se lo pide con sacarina para no engordar.

2. Siempre me dicen que un día me van a partir la cara, por esa manía que tengo de apoyar al más débil, aunque no lo conozca. No tolero jamás que alguien en minoría sea el objeto del ensañamiento de, normalmente, manadas de gente -¿os dáis cuenta de que los marrulleros nunca empiezan si están solos?-. Mi madre siempre me dice que nadie me defendería a mí. Y tiene razón, lo tengo más que comprobado, pero qué le vamos a hacer si la niña le ha salido tontabuena...

3. He ido al psiquiatra. Durante un tiempo, estuve dándole la tabarra con mis lloros y mis historias. No me tomé lo que me daba, pero superé la depresión y habedme aquí, que escribo menos que una foca monje. Y lo tengo claro: al igual que si te rompes un brazo vas al traumatólogo, si no te encuentras bien mentalmente, si no eres tú misma, si se te viene todo abajo, el psiquiatra está para ayudarte. O escucharte. O lo que sea. Eso si: espero no volverlo a ver en mi vida.

¿Ya? ¿Contentos? Pues OS TOCA.

18.9.07

El supuesto se ha puesto.

Supongamos que tengo un harén de hombres pa mí, pa mí, y sólo pa mí. Vaaaaaaale, es el meme que laMenta me ha pasado y que haré gustosamente, porque el material es muy bueno y ya no puedo quejarme de gustos míos porque aquí pongo la crème de la crème, la flor y nata de los galanes que me gustaría que se interesaran por mí. Pero como yo soy la que escribe en el blog, y la imaginación es infinita, allá van los cinco gallardos santos varones nominados:

Hombretón nº1: Beckham, cómo no. ¿He dicho alguna vez que lo veo perfecto? Total, si para hablar no lo quiero. Hubo quien me dijo que acostarse con Beckham sería como lamer el suelo de la calle. Pues prefiero tener la lengua negra y que se me caiga a cachos, pero no se va a dar el caso -qué lejos tas ído, nene-. Así que este rubiales goza de un número uno imbatible a día de hoy. Si, es que la envidia es muuuuuuuuuuu mala...

Hombretón nº2: Este ha sido un descubrimiento. El descubrimiento de cómo es que un güelo petao de pasta se va con una veinteañera y no pasa nada y, en cambio, una mujer mayor es acompañada por un dios griego de carne y hueso y los ponen a parir. Sobre todo, a ella. Pues hija, mis más sinceras envidias, porque tienes un gusto exquisito.

Darek, quiero ser tu bolso, e ir colgada de tu hombro, quiero ser tu mochila e ir aferrada a tu espalda. Algo así como Cuato en "Desafío Total", pero por detrás y con gafas.

Ps: Qué sagerá que soy.



Una de las cosas que más me han llamado la atención de Hombretón nº3, es que le eché el ojo por guapo y resulta que es mejor actor de lo que yo pensaba. Vale, Hugh, así me gusta. Pero nunca dejes de lucirte, como en X-men, Operación Swordfish... Y creo que eres el único hombre de mundo al que le sientan de fábula las camisetas imperio.




Hombretón nº4 es alguien que me encantaba de adolescente, pero tuvo la pésima idea de endrogarse y la cascó. Hoy en día su hermano Joaquim es el famoso, pero no tiene nada que envidiarle a su hermano River ya que, mucho más joven, fue nominado como mejor actor secundario en los Oscars por su película "Un viaje a ninguna parte".







Este buen mozo es el Hombretón nº5. En CSI, hace el papel de Nick. Vale, aún yo me pregunto cómo puede tener tantas arrugas al sonreír, pero oyes, que tiene algo, un no sé qué, pero me gusta.









Me dejo un par, pero había que poner cinco. Y lo de las tres cosas sobre mí, las dejo para el próximo post, que me tengo que ir.

Es martes, es septiembre, y el meme se lo paso a... Maxiboom, a Silvia, a Jabi, a Merba y a Pablo Bellomonte... y creo que no se me olvida nadie, porque los demás ya lo han hecho (que no hace falta que sean chicos, que si te gustan las chicas, o los caballos, puedes ponerlos igual).

Sed felices.

Ps: ¿Chispis lo ha hecho? Pues venga...

14.9.07

Para que no me olvides.

Hay regalos que te gustan tan poco, que los guardas (o los tiras, o los regalas de nuevo... o llegas a venderlos por ebay, como hacen otros...) para no tener que verlos/usarlos. Cuando una cosa no me gusta, yo la guardo, directamente. Muy pocas veces he ido a cambiar el regalo a la tienda, porque me parece de desagradecidos -es una opinión mía-, pero por mucho que cuente la intención, hay regalos que son una caca de vaca, te los regale quien te los regale, y cuesten lo que cuesten.

Una vez me regalaron un pijama que me pareció tan feo, que aún sigue en su caja, pero no sé ni por dónde para. En el fondo de un armario, seguro. Me da dentera sólo recordarlo. Los diseñadores se lucieron, porque con eso de la moda retro, en vez de un pijama de los años 2000, se quedaron en los ochenta. Le faltaban los flecos. Quien me lo regaló, lo haría con la mejor de las intenciones, pero el resultado aún sigue nuevecito criando polillas (por lo menos). Qué horror. Y yo pensaba a quién encasquetárselo, pero la gente me da pena... Si no me gusta a mí, cómo se lo voy a dar a sufrir a otros...

Pero -pero- hay regalos que, por su originalidad, o por su innovación, o por el resultado, puede hacer que la gente te quiera más o menos, pero que no te olvide. Que hablen bien, que hablen mal, pero que no te ignoren. Algo así como lo del pijama, pero peor todavía. Jiji... es que lo he visto en un periódico gratuito...

Os presento el regalo que revolucionará a las empresas. El que hará que todo el mundo llegue puntual a su trabajo. Nadie se retrasará en las citas después de la hora de la siesta. Tiembla Cronos, ¡tiembla!

Todos recibiremos el despertador para navidades (como se ponga de moda, seguro). Tiene un diseño muy mono:


...pero tiene la peculiaridad de que, si lo usas, la efectividad es del 100%. No volverás a dormirte en tu vida, te lo garantiza mientras lo utilices. Porque si no te levantas, empezará a quitarte dinero del banco para ingresarlo en sitios en donde no darías dinero ni aunque te fuera la vida en ello. En el periódico pone ejemplos futbolísticos, así que podéis haceros una idea...

Como alguien me traiga este regalo, estoy segura de que no lo utilizaré y se irá a hacerle compañía al pijama. Pero estoy completamente segura de que jamás olvidaré a quien me lo endose.

Pero... ¿a que mola? (siempre que no te lo regalen a tí, claro...)

6.9.07

La mano izquierda.

Todos recordamos el caso y el nombre del inglesito que vino a este nuestro país y le dio por hacer maldades con jovencitas. Gracias a la conciencia de una mujer, la suya, que vio que algo no iba bien, pudo incriminar a su marido ante las autoridades para que lo interrogaran como sospechoso. El ADN no engaña, y fue imputado en el asesinato y violación de una... y cuál fue la sorpresa, cuando vieron que ése mismo ADN coincidía con los encontrados en el lugar de otro crimen, en la misma zona, y con otra joven. También, otra coincidencia con otra víctima suya poco tiempo antes... A la cárcel y así te pudras, pensamos todos. Dejadlo al pueblo y verá, pensamos todos. Así te revienten en la cárcel, pensamos todos. Tress casos, y en los tres él estaba involucrado, pero hay más casos en los que la víctima no es localizada, y quién sabe si él también está detrás de ellos.

Esta misma semana nos enteramos que la hija de este asesino ha muerto en lo que parece un fatal accidente casero con una piscina. La criatura tenía diez años. Sólo diez años. Una niña. Pero leo con asco las maldades que se están diciendo sobre su muerte. Se alegran por la red de su muerte, como castigo a su padre. Se alegran, por el ojo por ojo. Se alegran, da igual el motivo, se alegran y punto.

¿¿Qué culpa tiene una criatura de lo que haga su padre?? ¿Qué había hecho esa criatura para que esa parte de la población se alegre de su fallecimiento? Su madre lo estará pasando fatal, pero ella tampoco tiene la culpa. Es más, no quiso encubrir una sospecha. ¿A qué viene esa felicidad repentina por la fatalidad de un inocente? Todos nosotros podemos tener en nuestra familia un criminal en potencia, y si se diera el caso de que actuara... ¿qué culpa tenemos el resto de la familia?

No sé si comenté el caso en el blog, pero también hace años, un matrimonio raptó a una chica bien en una urbanización lujosa, y la mataron esa misma noche. Luego, pidieron rescate. Cuando los pillaron, cómo no, los encarcelaron. Tenían cuatro hijos, que se quedaron a vivir con la abuela. Cuatro criaturas y una pobre anciana que vieron aterrorizados cómo todo el pueblo quiso lincharles. ¿Qué culpa tenían ellos?

Es abominable encontrar casos así. Es depravado y enfermizo querer una venganza contra el que no tiene nada que ver. Es monstruoso el que se alegra de la muerte de un ser completamente inocente.

Decían que la razón produce monstruos. Y no sé quiénes me dan más miedo. Los que están en el trullo, o los que nunca han estado.

2.9.07

Nada es lo que parece.

Para mujeres reales...



Para hombres reales...



Sed felices.

31.8.07

Afortunada en el juego...


Este blog es para una selecta minoría. Tengo que darle las gracias a todo el mundo (snif) que me ha apoyado en tan duros momentos, y a todos los que me aguantaron en los grandes momentos. Quiero dedicarle este Oscar a alguien que, sin su ayuda, no hubiera llegado a donde estoy. Se lo dedico a mi profesor Emerenciano Fletillo. Y es gay.

Ps: Basado en una escena de "In and Out".

Ps2: ¿Quién dijo que pensar mucho no era bueno? Pues mira por dónde, me han nominado por hacer que los demás piensen (cosas bonitas, espero)

PS3: Os nomino a todos los que estáis enlazados, cinconsecuencias (¿veis? he nominado a cinco)


Como dicen los Gomaespuma, enhorabuena a los premiados. Y gracias a LaReina, que fue ella la que me metió en este prestigioso galardón (digo yo)

Y de nuevo, gracias.

Ah, por cierto: sigo sin trabajo. Dicen que es mejor saber que creer. Yo creía que no me iban a llamar, pero ahora sé que no lo harán. Otra persona ha sido la afortunada. Cachis... Menos mal que la semana que viene empieza septiembre...

El Thinking Blogger Award es una especie de premio o reconocimiento, surgido de la iniciativa de un blogger estadounidense con la única finalidad de dar a conocer otros blogs que nos hacen pensar.(¿ah, si?) (¿yo hago pensar?)

Es decir, si eres uno de los escogidos has de corresponder “nominando” a otros cinco y, por supuesto, colocar el galardón en tu blog (colocado en primera fila) (¿te pagan algo por ello?)

Estas son las condiciones que las puedes o no respetar:
1.- Si alguien te otorga el premio, escribe un post con los 5 blogs que te hacen pensar.
2.- Enlaza el post original, así la gente puede encontrar el origen del mismo.
3.- Exhibe o muestra el “
Thinking Blogger Awards” con un enlace del post que tu mismo escribas. Hay dos modelos de botón para mostrarlo en el blog, plateado o dorado, tu solo has de escoger el que más te guste o mejor combine con tu blog.

29.8.07

Las comparaciones no son tan odiosas.

Tener (o no tener) un trabajo es como cuando por fin consigues hacer algo especial con el chico de tus sueños y te pide el teléfono. Primero, estás con ese come-come de ¿me llamará? ¿no me llamará?, mientras que te vas a cualquier sitio con el móvil, por si suena. Estás cagando con el móvil en la mano, te duchas con el móvil al lado de la bañera, estás probándote el corsé ortopédico, con el móvil en los dientes, no sea que llame y pierdas la oportunidad de comprobar que no sólo se acuerda de tí, sino que también tiene aún tu número.

Yo me siento como si tuviera un noviete nuevo, apetitoso y suculento. Después de tanto tiempo en la más triste de las sequías -en ambos supuestos-, estoy muy superyupianimada por si suena el móvil y oigo lo que quiero oir. Pero, suponiendo que el trabajo es un tío, el cabroncete no me llama y yo ya empiezo a perder la paciencia. Que estamos a miércoles ya, que septiembre es ya mismo... Los días pasan y, me fastidia un poquito (por no decir que me jode un montón) que esté yo viendo un horizonte por fin, un puntito de luz y esperanza, un clavo en el que asirme, un árbol crecido en la adversidad de un barranco, en el que aferrarme por ser a corto plazo. Pero no. Aquí no me llama nadie, sólo para cursos idiotas en pueblos que están más allá del plus ultra, y yo ya no tengo uñas, yo ya no tengo dedos... De hecho, estoy escribiendo con los muñones de mis codos, porque estoy de un histérico... Lo mismo mañana ataco ya las uñas de los pies, porque esto no puede serrrrrrrrrrrrr...

Como un trabajo es como un amorsote nuevo, o por lo menos lo parece, cercano a corto plazo, con la desesperación se me reviene todo. Estoy susceptible, dice mi madre. Joer, es para estarlo. Que ya llevo demasiados meses que trabajo menos que el ángel de la guarda de los Kennedy. Jopeta -como dicen por ahí en plan fino-, que una ya quiere tener algo estable.

¿Lo de las bolsas de interinos de las oposiciones que aprobé? (WHAHAHAHAHAHAHJAJAJA... que me ahogo) ¿Y yo qué sé? ¿Acaso estaría así si supiera algo? ¿Veis? Otro sitio del que tampoco me llaman (y ésos son capaces de convocar nuevas oposiciones antes de llamar a nadie, que no veáis lo que se oye cuando trabajas en las administraciones varias de nuestra patria querida)

¿O es el móvil, que no me funciona? Ay, Manolo, que me estás defraudando...

Así que los trabajos son como los chicos de nuestros sueños. Me tengo que conformar con seguir esperando, porque a lo mejor, cuando ya lo tenga, pienso para mis adentros (y sin que me oiga nadie) :Pisha, que no se parece ni en pintura con lo que yo esperaba y mucho menos con lo que pintaban.

Huy, un apretoncillo... Tengo que irme. Pero no pasa nada, Manolo me acompaña. Nunca se sabe a qué horas te pueden dar la sorpresa...

25.8.07

Agosto y llueve.

Este agosto no es de los peores que he vivido, climáticamente hablando.

Hace unos añitos, nos fuimos a un pueblo de la costa de fiesta. Era agosto, principios para más señas, y hacía una calufa que te-ca-ga-bas-vi-va. Pues iba yo de lo más mona hacia el coche del conductor cuando -fshhhhh- empieza a llover de mala manera haciendo que, antes de llegar al coche -que estaba en la acera de enfrente-, ya estuviéramos todos chorreandico. Una pena. Cuando subimos al coche, y antes de que arrancara, ya había escampado. Cachislá, dijimos. Ya podía haber llovido un minuto después. Pero era verano, hacía calor, y pronto las humedades de nuestros harapos quedaron en el olvido.

Íbamos por la carretera cuando ¡hala!, otra vez a llover. Tuvimos que parar en el arcén. Bueno, nosotros, y todos los conductores, porque era imposible ver nada de la que estaba cayendo. Estuvimos así todo el camino, de via crucis: un ratito en marcha, y una paradita porque llovía demasiado para seguir. No sé cómo no nos cansamos y volvimos a casa. Bueno, si que lo sé: era un sábado de agosto, y queríamos fiestaaaaaaa.

Al fin llegamos a nuestro destino. Había llovido también. Pero había llovido de tal manera, que los bomberos estaban achicando el agua de los pubs, que están en una especie de subsuelo. Íbamos flipaos. En cosa de cinco minutillos, llegó una cosa que se llama galerna (creo), que es un descenso brutal de las temperaturas en poco tiempo. Dejó de ser una noche de tirantes para cambiar tu reino por un abrigo, por lo menos. Nos tomamos una copilla en algún bareto de suelo seco, para entrar en calor, porque íbamos cagaítos, y nos metimos en una discoteca con ganas de fiestaaaaa.

Pero se fue la luz. Toda la discoteca llena de peña, y tuvieron que encender unos generadores de emergencia, al tiempo que decían por los altavoces "Somos los únicos que tenemos luz en el pueblo", ante el jolgorio de los allí presentes. La luz se fue unas tres veces más, pero apenas se notó. Fuera llovía, y tampoco nos apetecía haber pagado una entrada para ver llover desde la puerta.

Ya era el alba cuando decidimos irnos a desayunar por ahí. Cuando salimos a la calle, nos llevamos la sorpresa: el párking era un inmenso lago. La mitad de los coches estaban inundados. Algunas personas intentaban arrancar el coche sin éxito. Desde luego, había llovido. Pero con ganas, y nosotros sin enterarnos (si no te asomabas, no veías si llovía o qué, pero no vas a la disco para ver llover). Así que nos arremangamos las faldas y los pantalones, y decidimos estropearnos los zapatos caminando con el agua hasta las rodillas, rumbo a un coche que no sabíamos si seguiría donde lo dejamos o qué. El coche estaba. El conductor -llamadlo suerte- lo había dejado en una calle que tenía una ligera subidilla, cosa que evitó que el agua llegara a entrar dentro del motor. Le dejamos el suelo y las alfombrillas hechos una pena, pero no nos apetecía volver a casa con los pies fuera de la ventanilla.

El regreso a casa fue una odisea. Tuvimos que tomar otro camino para salir, porque medio pueblo estaba inundado, y no era cosa de tentar a la suerte.

Al llegar a casa, me zambullí en la cama. Pasamos de desayunar, porque ya había amanecido, y con los pies congelados, y con el mal tiempo que hacía, el cuerpo te pide dormir calentita en vez de un cafelito.

Moraleja: Yo tengo un grave problema con el agua. Me sigue.

Al lunes siguiente, llegamos a los cuarenta grados y estuvo tres meses sin llover.

Ps: Tras unos días de asueto en mi pueblo natal, retomo a mi labor no remunerada en el blog. Y, si la suerte me acompaña, lo mismo la semana que viene me darán la noticia de que tengo labor remunerada en una empresa mu grande. Os mantendré informados, claro.

PS2: La entrevista ya la he hecho. Sólo queda que me digan si estoy nominada o no. Gustarles, les he gustado -tengo un ¿gran? currículum, me dijeron-. Es un buen trabajo, sólo que me tengo que desplazar un poquito hasta que me destinen a mi puesto definitivo.

Ps3: Seguro que lo de mi trabajo de este invierno les ha convencido. Estoy completamente segura. Si me cogen, será por eso. Y por que atraigo el agua. Lo sé. Lo noto. Lo huelo.

Ps4: Es que encima el puesto de trabajo tiene que ver con el agua.

13.8.07

Mejor una canción.

Hace tiempo, escuché una canción preciosa por la tele. La sorpresa, era quién la cantaba. Entre el aturdimiento de quién y la grata satisfacción del qué, mi mente tarareaba la música. Hasta que, por fin, me he decidido ir a por ella.

Me hace sentir como si retrocediera en el tiempo, como si me transportara a otro sitio... En otras palabras, que me encanta. La escucharé unas tres millones de veces antes de aburrirme de ella -que todo puede ser en esta vida-, pero de momento, me sigue poniendo los pelos como escarpias. Y eso que sólo la he escuchado cincuenta y ocho veces seguidas.

No puedo ponerla en el blog, porque es que no sé ponerla (ji ji, qué burra y qué vaga) Pero seguro que en el emule la encontraréis.


Sólo hay que poner "Meglio na canzone" y... cuando veáis quién es el otro cantante, sabréis que ésa es.


Sorprendente. O no. Total, por gustos... Y mis gustos, como todo el mundo sabe, son pésimos :D

11.8.07

En el coche de papá nos iremos a pasear.

Desde pequeña he tenido un problema muy grave y muy molesto: era ver el coche, y ponerme mala. Y no digamos cuando me subía... Y ya, si llegaban curvas, era el acabose. Cual niña del exorcista, iba salpicando con cada bote. Mi madre, muy precavida, siempre llevaba bolsas y toallas para mi porque, casualidades de la vida, yo era la única que se mareaba.

Cada viaje me suponía un trauma. Tal cual. Me ponía tan mala, que cuando mis padres tenían claro que nos íbamos, y ya tenían decidido el día, podía pasarme los días con el estómago revuelto sin apenas probar bocado. Una de las veces acabó con un ayuno prolongado, porque era incapaz de ingerir algo. Sabía que cuando me subiera al coche, me pondría malísima. Y qué razón tenía...

Ni chicles, ni pastillas, ni dormir, ni ná. Toda yo era un misterio de la ciencia. Ningún medicamento me aliviaba, ni ningún método casero tampoco. Me aconsejaban oler colonia, y yo, que soy de nariz finísima, acababa atufá de las esnifás que me pegaba. Y daba igual que cambiara de marca, porque el resultado era el mismo: una gran y asquerosa pota.

Más que de viaje, parecía que íbamos de viacrucis, porque a cada curva, mi padre tenía que soportar mi "paraparaparapara", ya que a los tres kilómetros -aproximadamente- de cada inicio de viaje, yo ya había agotado las reservas de bolsas, toallas, y el asunto comenzaba a desbordarse. Y es curioso que, para lo poco que comía, mi estómago tuviera tanta sustancia (por llamarlo de alguna manera)

Otra persona, un día, me aconsejó que viajara con una piedra en la mano, porque seguro que no me marearía. Un remedio de la abuela, un remedio de pueblo, que ni mataba, ni curaba, pero yo lo probé. Ná. Que las piedras no tienen poderes curativos, por mucho que digan.

Así que fuí creciendo hasta cierto punto. Estoy segura de que, si no me hubiera mareado tanto, ysi tampoco me hubiera regüelto el estómago tanto, yo ahora sería una chica mucho más alta y lozana, fruto de las proteínas y vitaminas que, por desgracia, mi cuerpo no pudo retener en aquellos tiempos.

Y no os creáis que el coche era lo único que me ponía a punto de la muerte. Cualquier medio de transporte era suficiente para dejarme KO. El peor, el barco. Con deciros que me mareo con el patinete de la playa...

Ahora soy de tamaño normal, soy miope, y sólo me mareo en contadas ocasiones. En muy contadas ocasiones. Aún así, no me gusta el coche, pero vale. Puedo hacer 2014 kilómetros sin vomitar ni una sóla vez. Puedo viajar en el tren y leer al mismo tiempo, en cualquier posición, sin marearme -cosa que en el coche ni lo intento, porque es retroceder en el tiempo-. Con el autobús aún no he podido. Sigo mareándome, pero como tampoco tengo ocasión de tener que pillar alguno, de eso me libro. En avión, soy feliz. Sobran las palabras. Pero yo no sé qué le ponen a los patinetes de la playa que hacen que me ponga malísima.

Y hay tres métodos para marearme en coche en la actualidad: muchas curvas, un mal conductor, o que el coche sea nuevo -por el olor, no lo soporto-.

Y luego mi madre me pregunta que porqué no tengo el carnet del coche. Mami, es un pequeño trauma infantil...

9.8.07

Todo gran camino comienza con un solo paso.

Mi padre tuvo una idea el lunes a la hora de la merienda: quería invitarnos a comer, así que pilló el coche, metimos lo imprescindible, y nos largamos. Pero nos largamos-largamos.

Cuatro horas después estábamos en Madrid, pero sólo vimos mucho tráfico, muchos carteles y un túnel mu regrande. Dos horas después nos hospedamos en un motel de carretera de la provincia de Ávila para pernoctar. Habíamos atropellado ya unos cien millones de topillos (y no exagero) que, suicidas, quería cruzar la autovía cuando pasábamos nosotros (lo de la plaga es cierto: en Castilla y León tienen un gran problema) Y la A-6 tiene un detalle muy curioso: durante muchos kilómetros, alternas províncias. Unas veces estás en Segovia, y otras en Ávila. De ahí que pueda afirmar que he estado muchas veces en Segovia, y muchas en Ávila (jua jua, qué malo...)

Cuando nos levantamos el martes, nos detuvimos un par de veces, una de ellas en Ponferrada, a tomar café y a respirar aire puro. Nada más salí del coche, casi me muero congelada allí porque hacía frío. Viva el Bierzo. Así que cuando terminamos, seguimos caminito. Vimos el pueblo de Cela -Iria Flavia, para quien no lo sepa-, con su fundación, y su busto y su todo. Vimos ríos tremendos. Vimos y sufrimos en propias carnes el macizo galaico. Y continuamos hasta... cierta ciudad... (je je) que tiene un camino... (je je) y un apóstol... (je je) y muchos peregrinos... (je je) y entramos en la catedral... Mi madre quería que abrazara al apóstol (JA JA), pero entre que yo no soy propensa a abrazar desconocidos, y que había una cola que tumbaba de espaldas, como que pasé. Eso sí: ví muchísima gente, y disfrutamos de un día soleado (ojo: he dicho soleado, no cálido) Tras la visita de rigor tan importante, buscamos el coche (je je, nos perdimos buscando el párking, que estaba frente a la facultad de medicina, pero no pienso decíroslo) (sufrid por esta duda whahahaha), y seguimos caminito... hasta... Vigo.

Y en Vigo... la jartá. Bueno, yo no, los demás si. Veía a las cigalas vivas en sus acuarios, a los centollos moviéndose también... Me daba repelús, porque no me gusta el marisco, pero ahí todo el mundo se puso como el kico. Y de qué manera... Eso si: en Vigo hacía una temperatura muy buena. Vimos la ría y el puerto, dimos un paseo por allí y tal... Al mirar hacia la otra parte de la ría, me acordaba de unos versos de Rosalía de Castro de los que me acordaba desde el cole que decían: "Vexo Vigo, vexo Cangas..." Hasta que a mi madre se le ocurrió algo que me quedé con las ganas de hacer el año pasado...

Pillamos el coche de nuevo (yo ya estaba de coche hasta las meigas), y ale, otra vez para abajo... hasta que volvimos a detenernos para dormir (esa costumbre que tenemos los humanos) casi en la sierra de Guadarrama.

Y esta mañana (bueno, ayer) hemos estado en Fallen´s Valley (Valle de los Caídos, pa tol mundo) de gratis, porque los miércoles son gratuitos para los de la UE los monumentos que conforman el Patrimonio Nacional. Así que hemos catao funicular, tumbas y esculturas. Una obra faraónica, vamos, pero tiene goteras. Lo que yo diga...

Y después, hemos visitado el monasterio del Escorial, he alucinado con su biblioteca, y nos hemos dejado caer en la Casita de Príncipe (también by the face las dos cosas), que es una pijada por completo, con un parque enorme que tiene muchas ardillitas.

Ya que estábamos, yo he dicho de ir a Segovia, pero mi madre estaba mataíta (la ancianidad, es lo que tiene...) así que nos hemos güelto. Qué aguafiestassssssssssssss...

A ver si cuelgo las fotos que he hecho.

Ahora, me voy a la piltra.

Total, sólo han sido 2014 kilómetros en tres días... Eso sí: tengo el culo completamente plano. Se ha borrado la raj... Bueno... ya me entendéis...

Nas noches!

Ps: He corregido unas erratas en mi narración.

Ps2: Debido a estas erratas, puedo decir: No soy más lista que un niño de primaria (pero esperad a que pasen los años, y a ver ellos si siguen sabiéndolo todo...) (con lo empollica que era yo en el cole...)

6.8.07

Jiuston: tenemos un problema.

Todos tenemos un pequeño trauma desde pequeños. La infancia nos ha dejado una espinita que no hemos podido superar. Si pensáis un poco, vosotros también. Reconocedlo, canallas...

La mía es una historia manga que ví en la tele, ni sé el año, ni ná, pero trata de algo tal que asín:

Un matrimonio no puede tener hijos y tiene uno, ya ancianos, que sale de un huevo (tal cual). En la aldea hay cuatro dragones que son más malos que un dolor de muelas, y necesitan sacrificios del pueblo para que no les hagan nada. El niño, cuando crece, mata a los dragones y su padre, como castigo, lo mata a él por las represalias, pero el niño resucita como un dios... y ya no me acuerdo de más.

Un dato: el niño se hace un cinturón con la espina dorsal de los dragones.

Otro dato: Cuando resucita, el niño tiene en los pies como unas bolas de fuego.

Uf, sigo en un sinvivir desde que llevaba trenzas por esta historia, porque como no sé cómo se llama... Es por verla de nuevo, y ya podré morirme tranquila...

Ps: Y si me muero antes... volveré desde mi tumba para vengarme por no haberme ayudado. Ale.

ACTUALIZACION: Ya puedo de morim-me. Como me aburro y eso, he estado hurgando de nuevo por internet, y la he encontrado. Para quien quiera saberlo, la película se llama "Nezha Conquers the Dragon King".

Ps de la actualización: Jo jo jo... qué buena soy encontrando cosas por internet XD (¿leerán esto los de RRHH cuando vuelvan de vacaciones?)

5.8.07

Desvarietés.

-¿Y qué hace esa pistola?
-Dispara.
-Acabáramos...
-¡Qué cosas se inventan para no trabajar...!
-Ya te digo...

Ps: Chiste inventado en pleno fragor etílico a base de cañitas por uno de los asistentes a la cena de esta noche.

Ps2: Por supuesto, la única que se ha reído he sido yo (y me he tronchao :P)

2.8.07

Modas y modas.

El año pasado, ahora no me acuerdo del suplemento dominical de qué periódico nacional -toma rima- apareció un reportaje sobre una modelo que no es como las demás: Crystal Renn.

La peculiaridad de esta chica es que la talla que luce dista mucho de ser la del resto de la fauna. Como somos un número para las casas de ropa, las modelos normales son un 45 y ella es un 75. Y no es una bola, ni alguien monstruoso... Alguien pensó que el resto de la población mundial femenina que no nos dedicamos a la moda teníamos una oportunidad para llevar la misma ropa que las anoréxicas éstas, por lo que con mucho morro, colocó a esta chica en una pasarela y la vistió con lo que venden a otras que tienen la talla Barbie. Y no os penséis tampoco que fue un diseñador de poca monta, sino que, por ejemplo, Gaultier. Casi ná. Y el resultado no es que fuera espectacular, sino que fue como vernos a cualquiera de nosotras por la calle. Basta ya de tallas únicas. Una 44 le puede sentar a alguien mejor que una 38 porque, como todo el mundo sabe, sólo es cuestión de curvas. Alguien que lleve la 46 no tiene porqué tener michelines ni flotadores, es cuestión de complexiones. Y teniendo en cuenta que supermodelos sólo hay ocho en el mundo -de medidas "perfectas", de físico "espectacular"-, para qué aspirar a tener su tipo, siendo que nuestra talla es la más normal y la más utilizada.

Como nací descompensada, yo utilizo más talla en camisetas que en pantalón, y durante unos años fue un auténtico problema encontrar una simple camisa. Para que me viniera bien de pecho, me venía enorme de hombros. Pero eso ya pasó. Hay quien no se entera, y sigue con sus tallas únicas, mientras que otras casas -por ver que las que oscilamos la 44 somos legión-, han visto su manera de captar clientela. Y no nos hacen un favor, sólo es cuestión de cambiar su mercado porque, a fin de cuentas, lo único que les interesa es ganar cuanto más mejor.

Así que mientras miro el catálogo de la cadena de ropa que comparte esta chica con las hermanas Cruz, me sorprende que alguien, a estas alturas, crea que la perfección existe. Si se supone que las modelos y las estrellas ya no tienen nada que retocarse, y que son divinas de la muerte, mucha gente se sorprendería -y lo hará- al enterarse que nadie, NADIE, se libra del fotochop cuando aparece una foto suya en una revista o en un catálogo, por muchas horas de maquillaje que hayan aguantado.

La perfección existe. Sin fotochop. Mírate en el espejo, y la verás.

Ps: Me he comprado una camiseta que realza mi cuello y mi escote, sin enseñar, y cuando me la pongo, pienso: no se me nota el flotador. Qué bien. Estoy perfecta. Estoy divina. Cómo me quiero...

1.8.07

Y luego dicen...

Supongamos que soy publicista.

En el anuncio que me han encomendado para una cadena de talleres de automóvil, aparecen tres tíos guapetones vestidos con sus mejores galas, mientras se toman unos cubatas. Hablan de lo horribles que les dejan los coches cuando van al taller, siempre con algún fallo. Uno de ellos dice que a él no le pasa, porque ha encontrado algo perfecto: tiene mecánica particular. Los otros dos lo miran alucinados: "¿nos la enseñas?", y aparece una chica muy guapa vestida con un mono de mecánico impoluto.

-"Veréis, veréis lo que sabe hacer"

La chica mete la llave de contacto... y el coche arranca. "Ooooooooooooooh", exclaman los tres con la babilla colgando. La chica le da a algo del salpicadero del coche y... "Oooooooooh", vuelven a decir, porque se han encendido las luces del coche. Se les van los ojos detrás de la chica, que ni habla, ni se mueve, y sigue con la misma sonrisa etrusca del principio del anuncio.

Al final, los tres amigos, ya convencidos, hablan de lo que les gustaría tener una mecánica así en un casa, con préstamos incluídos...

El día del estreno del anuncio, media humanidad me salta al cuello y me pone un millón de latigazos como castigo por machista.

...


Vale, ahora que alguien me explique qué coño es eso del anuncio del mayordomo, del algodón y de las tres peripuestas que salen. Porque que censuraran el que decía que celebraban con bombones que Felipe hubiera puesto la lavadora -siendo que es real como la vida misma, no conozco a ningún tío que la ponga porque sí-, no me parece correcto, pero... ¿por qué sigue emitiéndose este?

Eso si: cuando el mayordomo se quede sin empleo, que se pase por mi casa. Que tengo problemas para hacer la cama. O con el centrifugado de la lavadora. Ju ju ju

31.7.07

Hablando sin conocer.

Siempre -siempre- me asombro de la capacidad que tiene la gente de tener un concepto sobre tí sin conocerte. Puede que te conozcan de oídas, de vista, o a saber de qué referencias, pero está claro que la estima en la que me tienen algunos está completamente equivocada. O no.

Pueden hablar con conocimiento de causa, jurar y rejurar que presenciaron lo que les dijo la vecina del primo de la mujer del cuñado del cuarto derecha, afirmar y dar su palabrita del niño Jesús sobre algo que, en realidad, ni te hace falta, y tampoco han presenciado porque jamás te vieron ni una sola vez antes de tales afirmaciones.

Bocazas...

Es que me llama mucho la atención la cantidad de correos que recibo. Hay una gran cantidad de gente que sabe qué necesidades tengo, qué me hace falta, qué necesito para ser más feliz. Vale que mi vida sesuá sea más escasa que el agua en los desiertos, pero creo que se han equivocado de medio a medio conmigo.

Es que yo no necesito alargarme el pene. Y no lo entienden, e insisten con sus correos conque yo necesito precisamente eso para ser feliz en mi vida.

...Claro que a lo mejor tienen razón.

...A ver si un día se me cruza el cable, y acabo armada. Y ya, puestos, sería la envidia de muchos de los que me leen, porque ya que me pongo, me pongo. Con alegría.

¿Qué? ¿Pongo foto? XD

30.7.07

Manchas de mora.

¿Sabéis lo que es una morera? Pues es un arbolito que se llena de avispas y tiene unos frutos que, si son negros, están maduros, y si están rojos, están pelín verdes. De pequeña yo jugaba alrededor de una que tienen unos amigos de mis padres en el chalet, y me subía en ella cuantas veces quería debido a una forma muy rara de su tronco, que facilitaba bastante el ascenso. Pillaba un puñado de moras negras, y cuando tenía la mano llena, las espachurraba, dejando caer el jugo, rojo como la sangre, y me manchaba la cara, la ropa, al tiempo que salía gritando "¡Sangreeeeeee!", haciendo que más de una vez, a mis padres estuvieran a punto de darles los tres infartos creyendo que me había pasado algo. Tiempo después, ya no me hacían caso, pero yo seguía estropeando la ropa que daba gusto, dando alaridos, como si hubiera sido la única superviviente de una matanza en la morera. Y si os soy sincera, no tengo ni la más mínima idea si la mancha de mora se quitaba con otra verde, o qué, pero desde luego, me costaba horrores hacer que saliera esa sangre de mi piel, porque la jodía no se iba ni a tiros. Pero yo me divertía, y seguía con mis truculentas historias.

Tiempo después, me hice mayor y dejé de mancharme la ropa y la cara, pero seguí comiendo las moras negras, aunque tuviera que ir espantando avispas. Ninguna de ellas me impediría degustar ese sabor ácido...

Lo que pasa, es que entre árboles y árboles, yo prefiero las moreras, porque por ejemplo, los limoneros tienen pinchos, los almendros dan un fruto muy amargo al natural y, si incluímos las plantas, cuando comes pipas directamente del girasol se te quedan los labios y los dientes negros.
Qué bonita es la morera, párdiez. Con sus moras negras, sus moras verdes... y con sus refranes.

Casualmente, hoy he estado cerca de una. Tan cerca, que yo no sé porqué no me he subido y he recreado una de mis matanzas infantiles, pero he pensado que la gente con la que estaba no lo pillaría.

Cachis, estoy madurando.

Como las moras.

25.7.07

Déjà vu

-Mi novia no me comprende...
-...
-Contigo es diferente...
-...
-Contigo me siento muy bien...
-¿?
-A tí te he contado cosas que jamás le había contado a nadie...
-¿¿¿¿¿...??????
-Me gustaría estar un fin de semana contigo, a solas, lejos de todo...
-¡¡¡¡¡¡...!!!!!!
-Eres muy importante para mí...
-%&&&//&%$/()/&%&/...
-No me gustaría perderte... Pase lo que pase, seremos siendo amigos...
-(¿?)
-¿Qué opinas?

...¿Habéis montado alguna vez en un centauro? Vale, yo tampoco. Pero fue escuchar eso y sentir que esa película ya la había visto. Así que me cambié de cine.

Desde luego... yo quería ser superficial, pero hay cosas por las que no paso. Y como de los escarmentados salen los avisados... :P

13.7.07

La tele no miente

Me acuerdo de que mi abuela tenía la costumbre de tragarse cuanto saliera en la tele. Con ello no quiero decir que viera programa tras programa, sino que estaba completamente segura de que todo cuanto decían en la tele era verdad, todo cuanto saliera en la tele había ocurrido de verdad, y todo cuanto apareciera en la tele era real como la vida misma.

Será cuestión de genes, de parentesco, tradición familiar o a saber qué, pero ahora mismo me siento igual que mi abuela. Lo que salía en la tele era verdad, era real, era cierto.



La única pega es que con la entrada del concierto no tuviera derecho a un bis-a-bis con el susodicho, por lo menos para tocar con mi inocente dedo índice una de sus tetillas, rozarle la barbita, u olerle.

Pero es curioso -muy curioso-, cómo puedes pasar, con sólo su aparición, de cero a cien en 0.000000001 segundo. Y sin gasolina.

Eso sí: menos mal que me gustaba su música desde hacía mucho tiempo. Si no, iba a parecer yo a saber qué.

Qué razón tenía mi abuela. Otro genio incomprendido en la familia... Si me viera ahora, completamente convencida, se sentiría orgullosa de mí. Snif.

8.7.07

Qué disgusto, po dió....

La Alhambra no es una de las siete maravillas del mundo. La Alhambra será una maravilla, y estará en el mundo, pero no es una de las siete que dicen que son las más mejores del mundo. Cachis. Vaya disgusto. Como si no estar en esa lista supusiera que ya nunca más fuera a visitarla nadie. Ya pueden desmontarla, y cerrar chiringuito, porque no es una de las siete maravillas del mundo. Mierda. Tantos años para ahora este disgusto. Quiero de morirme. Mi vida ya no tiene sentido. Ninguna vida tiene ya sentido. Como si el estar en esa lista fuera el leif motif de su existencia. ¿Lo es? Pues que le den por saco a la lista.

Estoy tan disgustada que recuerdo un día que una compañera de trabajo me enseñó unas fotos de su viaje a Jordania. Vaya, y me enseñó una a las puertas de la Ciudad de Petra. La comparé con Indiana Jones, por aquéllo del final de la película, con la puerta excavada en la roca, y saliendo a caballo por el desfiladero.

Porque al fin y al cabo, contemos. ¿Cuántos españoles habitamos en el mundo? Y si el mundo tiene 6.000 millones de personas... cachislamar, ¡¿cómo no íbamos a perder?! Somos inferiores en número. Y la gente que vota suele ser partidista por el monumento más cercano, o el más afín a su cultura...

Qué queréis que os diga... Casi mejor que la Alhambra no sea una maravilla. A fin de cuentas, seis de siete de las antíguas maravillas del mundo desaparecieron muchos años ha. Y a nuestro participante, esperemos, le quedan muchos milenios aún de vida.

O por lo menos, que se esperen a que vaya yo.

Si, hoy estamos todos con un disgusto impresionante. Entre esto, y la mala pata de Alonso... No sé cómo vamos a levantar cabeza.

Ps: ¿¡Qué más puede pasar!? ¿Eh? ¿EH? O están de reformas en el wés, o me he cargao el contador sin hacer nada. Si ya decía yo. Que asco de vida... :D