29.11.08

Unas pequeñas debilidades.

Os dejo un par de canciones -no muy conocidas- que me gustan. Mucho, por cierto.

Lo mismo no os gustan, pero os aguantáis, por el post anterior (muahahahahaha...)



Y la otra:



Me voy a dormir.

Yo no quería mamá: ¡HAN SIDO ELLOS!

Sólo espero que algún día me devolváis el favor, porque por vuestra culpa voy a cambiar el fondo, explicarlo paso a paso -lo mejor que pueda- y echarme un pegote de lo dificilísimo que es esto :P (snif, snif... con lo gonito que eh...)

Primero hay que guardar bajo siete llaves la plantilla que tenéis. Para ello, abrís vuestro blog y os vais a plantilla, seleccionándola toda (de arriba a abajo todo el rollo ese que sale) y la pegáis en una hoja de Word o del Bloc de notas. Que no se os olvide guardarla, por si acaso queréis recuperarla.

Mientras, podéis elegir una nueva plantilla. Encontraréis muy bonitas y baratas (que son de gratis, vamos) en Finalsense, por ejemplo, mi distribuidor personal a domicilio (enlazado a la izquierda, cómo no). Cuando tengáis ante vosotros la elegida -lo notaréis porque os susurrará desde la pantalla, diciéndoos algo así como elígeme a mí, elígeme a mí...-, le dais a "More details" y aparecerá un cuadro de texto que empieza con un DOC TYPE o algo así. Pues lo copiáis TODO (botón derecho: seleccionar todo, copiar) y lo pegáis en una nueva página de word o del bloc de notas.

Volvéis a la plantilla del blog: borradla toda (recordad que la tenéis en formato word para cuando recuperemos cositas o por si os arrepentís). Sin miedo. Ahora seleccionad todo el texto de la nueva plantilla y lo pegáis en donde hace escasos segundos estaban las tripas de vuestro blog...

A veces, la nueva elección no es compatible con la versión de vuestro blog -no me preguntéis por qué, que ni idea-, así que es mejor elegir otra. El que sepa por qué, que avise, porque yo ya dejé claro lo profunda que es mi ignorancia.

Ahora, a guardar cambios en plantilla. Si se ha guardado bien y la plantilla es compatible, aparecerá algo como esto...



Pero ahora, a visualizar el blog, para ver si es bonito, si funciona y eso...

Si no te gusta, puedes repetir el proceso con otras plantillas. Copiar y pegar, así, alegremente. Es gratis.

¿Ya lo tienes? Pues empiezan los retoques: como tu firma ya aparece, personaliza el mensaje: Busca "posted by" y personalízalo, borrando sólo esas dos palabras y escribiendo algo delicado y refinado. Yo he puesto "Injusticia cometida por".

En la siguiente "frase" aparece "comments" : yo lo borro y pongo "suspiros".

Para personalizar el título de tus posts ya escritos, busca h2-Archives-/h2. Archives es la palabra a cambiar, y las "h" van con los signos de mayor y menor. No los pongo, que no me deja publicar,

Y ahora, los enlaces de amigotes y gente que fuma. Busca un poco más abajo la sentencia, después de MainOrArchivePage . En vez de My links, pon el título que quieras, porque esos son tus enlaces. Yo pongo "Tabiques vecinos". Y para poner los enlaces, selecciónalos en tu vieja plantilla (más cómodo y rápido), cópialos y pégalos en el sitio de la nueva plantilla. Son los que empiezan desde ul hasta ul, con varios li. Cada uno de esos li es uno de tus enlaces. No pongo tampoco los signos de mayor y menor que "protegen" a li y lu porque no me deja publicar (¿se nota que ya voy por el cuarto intento?)

Visualizad y... si explota, ya no es culpa mía.

Y ya tá.

¿Véis cómo no duele?

Ps: Si todo era ponerse. O que alguien te lo explicara. Yo hice lo primero :D

Ps2: Me debéis una.

Ps3: ¿Alguna duda?

26.11.08

¡Ignorante!

En casa tengo un libro en donde se explica cómo entender la pintura.

En uno de sus párrafos, se comenta lo que una persona inculta suele decir ante algo que no entendemos: esto lo hace mi sobrino de cuatro años. Partiendo de que yo no tengo sobrinos y que, por mucho que mire algo, pueda estar años sin entenderlo -y toda la vida también, en la más triste de las ignorancias- me permito el lujo de entrar por voluntad propia en el selecto grupo de los ignorantes a los que la cúpula de la sede de Naciones Unidas, decorada por el patrio artista Barceló, no le gusta y opina que cualquier niño de cuatro años podría hacer lo mismo. Sobre todo cuando mi profana e inculta mirada se quedó ojiplática al comprobar que se ha desprestigiado de toda la vida el gotelé, que al fin y al cabo son gotas de pintura pegadas a la pared, en favor de hacer lo mismo, pero con más pintura -de colores, eso sí-, a manguera, en un sitio muy chic -a ver cuántos pueden hacer lo mismo- y en cantidades industriales.

Como ya he dejado claro lo ignorante que soy -qué sabré yo, qué entenderé yo-, el ver estalactitas (¿o son estalagmitas?) (oh, sieloh, mataca la innoransia y sapodera de mi) colgando sobre las cabezas de personas ajenas a mi entorno no debería preocuparme. Me preocupan los romanos. Si, ese pueblo invasor que vino y nos dejó el latín como tortura el instituto, pero que tenían una mano para las obras públicas... Vamos, que a mí me encantaría ver dentro de unos dos mil años cómo estará la cúpula, con sus churretes de pintura fosilizada, con toques de añil y amarillo a cubos. Jodíos romanos, con sus mosaicos, sus acueductos, sus caminos... y ahí están aún.

No, esperad... A ver si esta cúpula es como aquello que se estiló años ha, que eran unas láminas con colorines y que tenías que entornar los ojos para ver algo... Oh, dios... Si no puedo comprender esta proeza artística, ¿PARA QUÉ ME DISTE LOS OJOS?

Y luego, el precio... que ésa es otra. Cagüenlosclipsdecolores... Yo podría hacer lo mismo, pero más barato -of course-. Pero claro, lo dice una ignorante, una inculta. Qué desastre de país. Es que no entendemos nada. No comprendemos la belleza artística de la pintura moderna. Cualquiera que opine en contra de algo que se ha hecho por un artista famoso es un ignorante, un patán y un burdo pueblerino. Y yo lo soy. Pero lo reconozco. Y esto es como el cuento del traje nuevo del emperador: los que lo han tenido delante... ¿no se han dado cuenta de que no hay nada que ver?

Y ya, por seguir siendo ignorante y eso, ¿es que nadie vio el proyecto antes? ¿O es que le dejaron hacer según su gusto? Porque si es la segunda opción, pasa lo mismo que con el cine español: que tampoco lo entiendo, no me gusta, y procuro evitarlo. Porque hasta que demuestren que los artistas nacionales saben hacer cosas buenas, seguiré fijando mis vacuos ojos en cosas diferentes.

Y luego, los mismos que aplauden la cúpula, querrán que se tire para abajo el Valle de los Caídos, obra arquitectónica fascinante que siempre debería estar allí para recordar lo que nunca debió suceder, y jamás repetir.

Pero claro, de qué sirve la opinión de una ignorante.

Para toda la familia.



Bueno, cambiamos rascacielos por blog... y más o menos es lo mismo.

PS: Que no se me ha olvidado el post explicándolo... ¡Sólo es que me falta tiempo...!

15.11.08

¡Gracias por advertirnos!

Menos mal que nos lo han dicho...



No pienso volver a ver ninguna película de esta moza y del otro, que no sé quien es, pero por si acaso.

El pantallazo es de regalo :D (bueno, y por si lo corrigen también)

14.11.08

Hombres...

12.11.08

El dinero, las ocasiones y los...

Hoy estaban comentando en el trabajo que las mujeres -¿por qué generalizan?- tenemos la manía de gastarnos los ahorros en recauchutarnos por algún sitio. Todo esto viene porque una chica que trabaja con nosotros se ha autorregalado unos implantes nuevos de silicona y va marcando canalillo. Teniendo en cuenta de que ese gasto sería innecesario para algunas (no, si no la conocéis...) pues he dicho que no todas nos gastamos los cuartos en algo así. Y han empezado a hablar de cifras, dándonos cuenta de que ninguno teníamos ni idea de lo que cuesta ponerse morros, lolas o subirte el culo a los hombros. Pero eso si: han llegado a la conclusión de que, quien se opera de algo de eso, tiene una manía constante de dejar ver de qué se ha operado, como si a los demás nos interesara (a los tíos, tal vez, pero lo que es a mí...)

Y cuando he dicho que a lo mejor yo me he dejado más dinero en el dentista y no por eso voy con la boca abierta para que todo el mundo admire mis dientes... se han reído.

Total, que cada uno hace de su capa un sayo. Pero tampoco tenemos claro si de verdad es la leyenda urbana que cuenta que, si le pones a una siliconada una linterna bajo una teta, se le ve azul.

Qué intriga, oiga.

11.11.08

Sólo es un mal día.

Hoy me he dormido. He aparecido por el trabajo media hora más tarde de lo acostumbrado, y han habido unas risas generales por la señal de la almohada que, a esas horas, aún no me había abandonado la jeta. Con las prisas por salir cuanto antes, he cogido el primer táper -qué costumbre, con los anglicismos- que he encontrado y lo he llenado con las lentejas que la mia mamma preparó anoche y dejó que se enfriaran. Para transportar sus delicias culinarias, suelo utilizar una bolsa de mano hermética, plan bolsa de mano hortera y muy poco discreta, y he salido echando leches de casa. Tren abarrotao, de pie, aún con sueño, e intentando que mi rojiza melena ocultara el rastro de pasión que me había dejado la almohada, llego a Valencia con un tufo a lentejas que hace que todo el mundo en el vagón supiera, sin verlo siquiera, cuál era mi manjar hoy.

Luego, una bronquita. Pequeña. Pero me la he tragado sin comerlo ni beberlo: una jefa que ha tenido un mal día (y eso que no llevaba muchas horas), y creía que yo había hecho algo que no había hecho yo, pero por si acaso. Creo que ya he comentado alguna vez que yo me trago las broncas ganadas por méritos propios, pero fumar puros ajenos no me va, por lo que casi he acabado discutiendo con ella, hasta que se ha dado cuenta de que a lo mejor, tal vez, podría ser, que no fuera yo la culpable. Un bueno, pues vale, ha sido su disculpa. Y yo, me he tenido que enterar por otras fuentes lo mucho que lo lamentaba, que creía que había sido yo y otras cientos de excusas que sólo han hecho que me durara el cabreo el resto de la mañana.

El hombre más trabajador del mundo, en un intento de colocarme tareas suyas, se ha llevado una lluvia de papeles lanzadas desde mi mesa. No ha vuelto a mirarme hoy siquiera. Y que no me entere.

He ido a tomar café a la máquina, y el aguachirri sólo salía negro. He acabado poniendo una excusa -he utilizado la típica: vaya mierda de café: me voy al bar- y saliendo a la calle a buscar café con leche decente. Bueno, café con leche a secas. Me habré fumado como tres caladas de cigarro (¿O han sido tres paquetes?) y he vuelto a mi tarea con un mal humor que no se me iba, no se me iba, no.

Sé que cuando estoy cabreada trabajo mucho. Me ha dado por pensar que lo han hecho a propósito. Los hados hoy estaban confabulados en mi contra, y yo estaba de receptiva y susceptible...

Y a la hora de comer, con más hambre que el perro de un ciego, saco mi bolsa hortera con sus lentejitas y... como no hubiera cogido la cuchara y me hubiera puesto a comer directamente de la bolsa... El táper se ha vertido. Por completo. Mis lentejas y su tufo se hallaban esparcidos por el interior de la bolsa. Quería darle una patada a la bolsa y a las lentejas y mandarlas a tomar viento, pero he pensado que lo mismo con la salpicación centrípeta de la patada -mayormente- yo iba a sentir que, no sólo mi día se estropeaba exponencialmente más, sino que me iba a dejar los pantalones hechos una pena y con un contundente aroma a lentejas perpetuo.

Total: que me he ido al bar -si, otra vez- y me he agenciado un (triste) bocadillo.

Más tarde me he enterado de que abrieron bolsas de trabajo y no me he enterado. ¿En qué estaba yo pendiente? ¿Para eso he estudiado tanto? ¡Me he quedado fuera! Mierda, ¿de qué sirve vivir?. ¿¡DE QUÉ SIRVE!?

Y ahora escribo porque ya no me apetece seguir currando. Estoy cabreada. Mucho. Cuidadín hoy si alguien se cruza a una tía a la que las cejas, del cabreo que lleva, le llegan hasta la barbilla.

AaAaAaAaAh... quiero irme a mi casa... y descalzarme -mierda zapatos nuevos, me han hecho ampolla-.

Venga. Seguro que mañana es otro día. Porque TIENE QUE SERLOOOOOOOOOOO.

5.11.08

¡¡¡¡¡¡No puede ser...!!!!!!



No podía de creel-melo. No podía de imaginármel-lo. Pero es ciet-to. ¡¡¡¡Se han juntado en el mismo vídeoclip las dos personas con el rubio más imposible del mundo!!!!

Ale, que os cunda. Yo me voy a dormir. Vosotros haced lo que queráis, pero no os dejéis el brasero encendido.

Soñad mucho y cosas bonitas, preferiblemente. Aaaaaaadios.

4.11.08

Si todo es ponerse.

Un día de estos no sé si me van a explotar los ojos o si se me van a caer. Debería ir a que alguien me mirara un poco la vista porque creo que me falla, de tanto mirar, leer y estudiar. Supongo que será verdad eso que dicen los psicólogos, de que llenamos en exceso una faceta de nuestra vida porque tenemos una carencia en otra. Creo que se tratará de mi vida social -con todo lo que se supone que conlleva: borracheras, bacanales, ir al cine y comer palomitas..., ya sabéis, lo que hacéis todos-, pero también pienso que más adelante, cuando vea que todo cuanto emprendo es un completo fracaso porque no me sirve de nada, tendré tiempo de sobra para lamentarme. Ahora no, que tengo muchas cosas que hacer... Y no se debe desanimar al personal...

Por otro orden de cosas: tengo pendiente un post dedicado a Manolito. Se titulará "Cómo le cambié la plantilla al cutreblog". Todo empezó cuando le ví a Silvia su plantilla nueva y me gustó. Como me gusta enredar -no sabéis cuánto-, quise cambiar la mía, pero me parecía complicadillo el asunto, más que nada por si estropeaba algo. Y pensé: bah, si rompo internet ya inventarán otro. También pensé que le echarían la culpa a otra persona, claro. A mi favor estaba el curso de diseño web que hice hace un par de años que, apolillado, tenía que servirme para algo. Y tuve que sacar apuntes -de la estantería- y buscar plantillas -por internet- que fueran compatibles con Blogger -y no todas las que decían lo eran, por lo menos con el cutreblog- (o a lo mejor era que no sabía enredar lo suficiente con ellas-. Este blog desde el que os escribo murió tres veces, las mismas que plantillas inadecuadas utilicé. Menos mal que antes hice copias de la plantilla original, por si surgía imprevistos -copiar y pegar: fácil resurrección para las tres largas agonías-. Al final, cuando ví que pirulaba la que me gustaba, hice de nuevo los pertinentes enlaces y tal -porque todo se borra cuando pones una plantilla nueva- y un poco más tarde, me dio por cambiar de nuevo la plantilla hasta la roja con ventana actual a día de hoy.

Si todo es ponerse.

Y cuando sale bien observas satisfecha los frutos de tu duro trabajo -pero pordiossanto, jamás cuentes que lo intentaste, las veces que fallaste, ni las veces que tu blog se esfumó jeje-.

Ya verás cómo destrozas tu blog y creas uno nuevo.

Ps: Veo que tenemos nueva compañía en el blog. Prometo visitarte.

30.10.08

Cuando el río suena...

Hace un tiempo que, por motivos de trabajo, me codeo con gente de ésa que sale en los periódicos cuando pasa algo, o inauguran algo, o le dan medallas a alguien y etecé, etecé. Mucha de esa gente ha tenido algún que otro comentario positivo hacia mi persona, el último escalón -allá, abajo, tan lejano- de esta jerarquía. Me he hecho amiguita de algunos escoltas, que parecen escogidos por catálogo para señoras. Tengo buenos compañeros/as, por poco tiempo ya (snif). Tengo un par de enemiguitos, pero los tengo a raya de momento (y que osen dirigir su mirada hacia donde yo esté whahahahaha...). Y tengo fama de ser cordial, trabajadora, discreta, alegre y hay un aviso sobre mi cabeza -que todo el mundo ve menos yo- que advierte que no me toquen mucho las fanfarrias porque tengo un pronto mu malo. Tó eso. Y lo más terrible de todo es que tienen razón. En lo del pronto, también.

Hoy he recibido más halagos que en toda mi vida junta. No sobre mi melena rojiza, ni por mis ojos expresivos, ni tampoco por mis curvas abiertas hasta el infinito, ni por mis tareas. Qué va. Hoy han dejado muy claro dos personas -que creo que no se conocen y ninguno es ascendiente mío- que tengo un trato amabilísimo y correctísimo, que soy una pofesioná y que valgo mucho (¿eh? ¿eh?) Y allí me veíais, colorá como una pasa, escuchando una cadena de halagos que haría sonrojar a cualquiera. Sólo se me ha ocurrido bromear diciendo que lo pusieran en papel, para mi próximo trabajo. Risas generales, pero no se han mojado. Bla bla bla, que la fuerza se les va por la boca.

Lo dicho: soy un diamante en bruto. Con los días contados.

Y con las manos heladas (estufa bonita... andandarás...)

Así que por lo menos he podido disfrutar un ratín de la compañía de un escolta que no tiene nada que envidiarle al Beckham ése (¿quién?) y me ha invitado a un café. De máquina, pero café. Aguachirri que ha sabido a... aguachirri. Pero por lo menos he estado halagada con tanto halago -valga la redundancia- y con la breve compañía. Y luego, a trabajar.

Y yo me pregunto: si no quieren hacerme una recomendación por escrito, y ser buena persona no cuenta en ningún currículum... ¿de qué me sirve tomar café con el escolta? ¿DE QUÉ?

Me voy a estudiar. Lo sé, lo sé... Para lo que me sirve...

Jujuju...

Ps: Estoy dándole vueltas a volver a cambiar de plantilla en el blog. Es bonito este, pero poco cómodo para leer. Pero es taaaaaaaan bonito...^^

26.10.08

El cielo de los blogs.

Hace muchos años salieron a la venta unos cacharritos que fueron moda y causaron furor: los tamagochis. El que lo recuerde, verá que fue todo un fenómeno. Todos los niños querían tener un animalito virtual en una especie de llavero redondo, al que darle de comer y jugar. Cutre era un rato, pero famoso se hizo y mucho. Cualquiera podía tener un bichillo portátil al que matar de hambre sin ningún remordimiento, porque tenía la cualidad de resucitar a voluntad tuya, y volver a empezar. Muchos tamagochis, la inmensa mayoría, masificaron su cielo particular por la cantidad de fallecidos en la primera semana. Y cuando el cielo de los tamagochis estaba tan lleno que ya no cabía un píxel más, al cabo de unos años -pocos- volvieron a surgir pero ya no fue lo mismo. Morirían, pero muchos menos. Habían otras cosas más moden-nas e interesantes con las que jugar.

Con el fenómeno blog, pasa más o menos lo mismo. Quien más o quien menos, ha tenido más de un blog en su haber. A alguno se le ha alimentado algo más que a los otros, pero la inmensa mayoría ha ido muriendo por inanición. Recordemos que un blog no sólo muere porque no se escriba en él. Las visitas son, al final, lo único que te dice que hay alguien más al otro lado y que no le aburre tanto lo que le dices, cosa que te anima a seguir, un poco, por ellos. Dicen que hace más el que quiere que el que puede. No tener tiempo es algo común para todos, o no tener todo el tiempo que se quisiera, pero desde luego, para mí escribir en el blog sigue suponiendo un placer, aunque haya poco que contar, que una obligación. El caminar hasta los cuatro años de existencia no me ha supuesto ningún esfuerzo. Mi meta no fue el conseguir ser extensa en el tiempo, de hecho, recordemos la de veces que anunciaba que me iba, que volvía, que me volvía a ir... En pleno boom de creaciones blogueras, nació el aquí presente. Otros fueron al cielo de los blogs, pero este continúa, aunque el número de visitas decaiga, aunque mis posts sean insulsos, menos frescos, aunque yo misma vea la transformación que ha sufrido.

Ahora que el crecimiento exponenecial de los blog ha desaparecido y lo que hace es decrecer de forma alarmante -otra crisis, parece-, supongo que los que tuvieron un blog ahora se dedican a participar en mundos virtuales, que también tendrán sus mesecillos de gloria, en redes sociales, que también tendrán una época dorada, y cosillas que aparecen y que, si estás, te hacen estar en la onda. El que el mundo caduco de los blogs siga teniendo a pesados, como la que aquí suscribe, dando la brasa con algo tan arcaico -recordemos que en tecnología la obsolescencia tiende al infinito en poco tiempo, supongo que será a que mantenemos algo que nos gustó, y nos sigue gustando. Escribimos por placer, o para entretener, o por cualquier otra cuestión. Esto no es un jersey, que no te pones porque ya no se estila. Esto no es un garito de moda. Aquí apenas te importa si te quieren agregar a clubes selectos y exquisitos. Porque en el mundo de los blogs, al revés de lo que pasa en la selección de las especies, no sólo sobreviven los más fuertes, sino también los más plastas.

Plasta o no, por aquí seguimos. Supongo que seguiremos hasta que nos echen o nos cierren el chiringuito. Pero lo que tengo claro es que ha sido un placer haberlo tenido durante mucho tiempo, mostrando cada uno de los estados de ánimo que puede tener una persona, contando las batallitas del abuelo, escribiendo cosas que ni se me ocurrirían comentar con otra persona so pena de que me mirara raro. He podido usar más la imaginación o la realidad, pero se escribe por gusto y gusta que te lean.

La época dorada de los blogs pasó, y ahora, en el declive, la especie plasta continúa dando la brasa en la blogosfera. No seremos los más leídos, ni los más interesantes, pero desde luego los más constantes, si que hemos sido.

Y por mí, el cielo de los blogs, puede esperar.

23.10.08

Oh, sieloh...

Desde hoy, soy pelirroja. Nada, una vená que me ha pegado.

Me sienta bien.

Lástima que este color dure sólo unos cuantos lavados...

Como me vista de rojo, iré dando la brasa con el ¡hola! ¡soy tu menstruación!

Eso si, como me ponga algo blanco va a quedar constancia del color de mi pelo...

Jijiji... la toalla parece sacada de un asesinato...

Voy a merendar (si, otra vez). Sed buenos...

22.10.08

Introduzca la contraseña para desbloqueo.

Digamos que me encuentro apuraíta. Llevo tal mejunje de cosas encima, que hoy mi cuerpo ha pedido a gritos desconectar. Me he quedado en blanco, cosa que hacía mucho tiempo no me pasaba. No sabía si correr en círculos dando alaridos o darme cabezazos contra la pared. No sabía si gritar voy a morir o necesito medicación. No sabía si llorar o estarme quietecita. No sabía elegir. No podía elegir. Me he quedado, literalmente, paralizada.

Yo trabajo/estudio bien ante presión. Creo que incluso mejor que a mi bola, pero esto que no lo sepa nadie. Sólo que a mi bola mola más. Pero no sé qué me ha pasado, que hoy he sido incapaz de concentrarme. He sido incapaz de reaccionar. Y lo peor de todo es que me ha dado igual. Lo único que he hecho ha sido el anunciar que salía a fumarme un cigarrito, y me he quedado fumando, solitaria, en la calle, con los ojos cerrados, incapaz de querer leer nada más, sin ganas de fijar mi vista en nada cercano, ni en nada lejano. Era como si me hubiera quedado sin pilas de golpe.

No ha pasado absolutamente nada para que me quedara mirando el teclado sin pensar en nada. Y es raro que yo no esté pensando en algo. O maquinando algo. Pero hoy he sido incapaz. Hoy me ha fallado algo. Es como cuando vas a abrir tu correo y te encuentras con que no te acuerdas de tu contraseña. Como cuando apagas el móvil y no te acuerdas del pin y acabas buscando el puk para desbloquear, sin encontrarlo.

Luego me he recuperado, poco a poco, pero reconozco que esta etapa es muy bestia para mí. Hasta yo dudo ya de mi capacidad y de mi resistencia. No sé si acabaré convirtiéndome en leyenda urbana, de ésa en la que la protagonista se queda p´allá de tanto estudiar. No sé a la distancia que me quedaré, pero creo que necesito encontrar algo que me relaje antes de comprobar si la leyenda esa es real.

Mi madre me dice que es ansiedad. Y yo lo llamo histeria.

Pero tranquilos, que no es contagioso, y menos por la red. Como no es viral (jaja, chiste malo :P)

Voy a correr en círculos mientras pido a gritos mi medicación. Y luego, volveré con mi estudio.

20.10.08

Poesía eres tú.

Cuando yo era adolescente caí como tantas otras bajo la inspiración de las musas. Creí que mis relatos eran buenos, mis cuentos interesantes, y mis poemas eran tremendos. Para mí, lo eran. De hecho, aún conservo un par de cosillas que han sobrevivido a varios expurgos que sólo el paso de los años y la vergüenza hace que destruyas y perdones la vida a lo que creas que no está tan mal del todo. Si las musas me inspiraron, tuvieron que ser las más antipáticas, porque andaqueandaque... De todas maneras, como la fábrica aún sigue abierta -ejem, soy yo-, puedo seguir cambiando originales, crear novedades y seguir retocando aquello que un día escribí en un alarde de inspiración.

Ahora la poesía me aburre. Y me aburre porque me gusta la simetría, el compás de los octosílabos, los sonetos y la rima consonante. Ahora, para mí, la poesía es prosa recortada por donde no toca. No me interesa. Prefiero leer los prospectos de los medicamentos. O las poesías anónimas, rebeldes y transgresoras.

Pero de toda aquella poesía suburbana, de todos aquellos poemas que quedaron en el pasado, sólo hay uno que sigue haciéndome recapacitar sobre mis gustos.

Tú, que eres poeta,
tú, que versos compones,
bájame la bragueta
y tócame los coj*nes.

Si es que Bécquer se enrollaba demasiado...

Ps: Es el descansito. Y ahora, güelvo a estudiá.

Tú quieres que te coma el tigre.

Con la que está cayendo, ha salido la noticia definitiva de mi cese en la empresa, que acontecerá aproximadamente hacia finales de año, si no ocurre ningún milagrito, acto divino o si algún jefecillo me echa una manita. Pero como los jefes bastante tienen con lo suyo con la que hay liada con la crisis, y no creo que dios se moleste en preocuparse por mí por mi ateísmo, pues nada, a otra cosa mariposa, cuando una puerta se cierra se abre otra, y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Hay alguien -argh, siempre hay alguien así- que se dedica a lamentar infinitamente hasta la náusea mi salida de la empresa. Me acribilla a preguntas a qué voy a hacer ahora, qué será de mí, dónde encontraré trabajo... Pinta mi futuro negro oscuro a todas horas. Un as dando ánimos, vaya. Yo siempre le digo que menos mal que se preocupa tanto por mí, porque es un alivio ver cómo alguien puede sentir tanto las desgracias ajenas... Quiere picarme, pero no lo consigue. Lo que hace es cansarme, vaya. Quiero salir de la empresa bien, sabiendo que lo hice lo mejor que pude y que nadie tiene ninguna queja de mí. Pero con esta persona me canso. Me aburre. Quiere que le llene la silla de chinchetas. Quiere encontrarse un escupitajo en el café. O su móvil en el váter. Quiere muchas cosas, tantas como maquiavélica sea mi mente, pero no, que yo soy la buena -recordémoslo- y quiero irme con la conciencia tranquila.

Pero me hace bostezar. Jodó con el colegui, no sabía yo que le resultara tan poco simpática. Pero bueno. Yo me iré y se aburrirá sin mí. No entrará nadie en mi lugar, por lo que tendrá que hacer el trabajo que los demás hacemos por él por los siglos de los siglos. Y, como compartimos el escalafón más bajo de la pirámide jerárquica, se comerá todos los marrones él solito. Y lo mejor de todo, es que no se da cuenta de ello. Pero para qué darle un disgusto, cuando está feliz como una perdiz, saboreando su indefinidad en la empresa y mi cuenta atrás. Criaturita.

Lo malo es que me conozco y sé que acabaré haciendo algo que le moleste. No de ésas cosas que, hagas lo que hagas, acabarán molestándole, no, sino de ésas cositas que se pueden hacer como si no lo hicieras a propósito, pero que le molestarán aún más y con motivos. Oh, cielos, no quiero ser tan malvada. Qué leches: ¡voy a ser un monstruo perverso!

Así que voy a perder un ratín el tiempo y no voy a hacer algo que tenía que haber hecho él esta mañana, pero que me ha dejado a mí porque cree que lo voy a hacer, y se lo voy a dejar sobre su mesa, bien a la vista, para que sea lo primero que vea cuando vuelva. Lo segundo que verá es que estoy con la fotocopiadora haciendo 100 copias (o 200, yo qué se) de una cosa que se necesita para la semana que viene sin falta. Y todos sabemos, claro, que los días pasan volando... Y porque quiero tener vistas privilegiadas cuando alguien le pida lo que no se ha hecho. Eso sí: de ésas copias que voy a hacer van a tener hasta que acabe la crisis.

Ah, qué bonitos son los lunes...

18.10.08

Los sueños sueños...¿son?

Acabo de despertarme de la siesta. No suelo dormir, ya sabéis, pero parece que no me encuentro muy bien y la naturaleza, que es muy sabia, ha hecho que cayera rendida en el sofá. Lo extraño es lo que me ha pasado: es que he tenido un sueño. Os cuento e interpretad vosotros mismos:

...Voy con una chica vestida de rosa, exactamente con un traje de colegio rosa muy recatado, de piqué, aunque ya era mayorcita para ir así. La chica es monísima, pero más tonta que una mano dormida. Me cuenta tonterías, que no recuerdo, pero llega a decirme que no quiere volver a estar con fulanito porque tiene una pistola. Y yo pienso, jodó con la tía, menudas amistades se trae. Intento que me hable más cuando empieza a soltarme barbaridades sobre esta persona, y yo le digo que vaya a la policía... cuando pasamos por una empresa de seguridad, y ella empieza a llamar a los empleados desde la calle contando, a su manera, que no quería volver a fulanito y no sé qué de una horchata -cosa terrorífica-. Sale uno de ellos y la mira con cara de "¿mande?" cuando me mira y ve que me encojo de hombros -no sé reaccionar ante algo así-. El hombre entra y le dice a su compañero, que está de espaldas, que salga. Y con una corona de una virgen -supogo yo- sale... tachán... Samuel L. Jackson dándoselas de omnipoderoso haciendo como que le interesaba lo que contaba la chica...

...Y resulta que me despierto riéndome. Mierda, ¡que me he despertado en lo mejor!.

Normalmente no te acuerdas de los sueños, y prefiero escribirlo antes de que se me olvide del todo, pero párdiez, esto ha sido insuperable a lo hasta ahora visto.

Supongo que no será nada grave, doctor, pero ha sido divertido. Muy divertido.

9.10.08

Como el acero.

Me voy de puente. ¡Me voy de puente! Me han dado un día libre, por mi cara boni... por mi cara. Soy prescindible este puente. Puedo salir de fiesta y despendolarme... Lalalalala... Mañana (bueno, hoy) es fiesta. Ya sabéis, cosas de las comunidades autónomas.

No pienso estudiar. No voy a llevarme un triste apunte. Quiero salir un poquito. Sólo este finde. Así que me voy a mi pueblo. Mañana por la mañana (bueno, hoy) salimos.

Si alguien pasa por algún pueblo de Toledo y ve a una tía por la calle con cara de pánfila y que parezca que está en los mundos de Yupi, lo mismo soy yo.

Venga, si: seré yo.

Me retiro, que ya me está costando abrir un ojo, y creo que eso es una señal (pero mira que tiene que ser cómico ver cuando los párpados van cada uno a su ritmo...)

Que si. ¡Que ya me acuesto!

Buenas noches...

Feliz puente...
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...Si lees esto es porque querías seguir leyendo, pero yo ya no escribo. Recuerda: estoy durmiendo ya. Jeje.

6.10.08

Regalos de familia.

Siempre que veo un orinal me acuerdo el que tenía mi abuelo materno. Mi abuela no lo tiró porque se lo regaló no sé quién, y los regalos que te regala la gente a la que aprecias nunca deberían ser menospreciados, por muy feos que fueran. O eso dicen -juju, no han visto mi armario...-. Bueno, pues mi abuela lo tenía guardaíco debajo de la cama para ponerlo en contexto, pero procuró que nunca fuera usado.

Pero lo fue. Mi hermana y yo teníamos la costumbre de chorizárselo para múltiples cosas. Un día lo llenábamos de tierra y poníamos tres hierbajos pensando que florecerían. Otro día lo llenábamos de agua y buscábamos hormigas para que se bañaran un rato. Lo de orinar en los hormigueros era otra cosa, no os penséis, que de niña, y que yo recuerde, hacía muchas cosas con los bichejos. Y, por supuesto, nos llevábamos el orinal al último rincón de la casa y lo utilizábamos para lo que fue creado. Mi abuela llegó a esconderlo, porque siempre le tocaba limpiarlo, mientras mi hermana y yo siempre nos asombrábamos de cómo era posible que la güeli siempre nos pillara in fraganti. Más tarde, descubrí que el olfato fino que tengo de adulta viene de familia.

Un día mi hermana tuvo la mala suerte de dejarlo deslizar sutilmente hasta el suelo. La porcelana se rompió en varios trozos, y mi abuela, con un disgusto enorme, intentó dejarlo lo mejor posible. Ajado y reconstruído, el orinal se quedó al final dentro de una bolsa, guardado dentro de un armario, para nunca más ser usado ni visto, so pena de muerte -que se lo regaló a tu abuelo la nosécómo-. Mi madre siempre decía que le daban asco los orinales. Pero este era especial. Era el nuestro. Tenía flores de colores -como si desprendieran su aroma cual ambipur baño cuando fuera usado- y dos asas, una de las cuales se partió en más trozos que el orinal entero. Pero bueno: al final, alguien hizo limpieza cuando fueron a vender la casa, y la herencia materna no contó con el famoso orinal.

Y digo yo: ¿a qué santo me acuerdo ahora yo de esto?

4.10.08

37 segundos que forman parte de la historia.



Vengaaaaaaa, seguro que tú también lo veías y aún te acuerdas... andaaaaa, reconócelo...