10.2.08

Mejor en compañía.

Esta tarde he estado con mi prima, que tiene problemas. Ha estado llorando como no la había visto nunca. Al intentar consolarla, sin querer me he venido abajo yo también y hemos estado llorando las dos juntas, a moco tendido. Luego nos hemos reído. Y hemos vuelto a llorar. Y hemos reído de nuevo. Y nos hemos inflado a llorar otra vez.

Cuando la cosa ya parecía que se calmaba, me ha sugerido que nos fuéramos a tomar algo para despejarnos. Pero es que yo tengo un grave problema cuando lloro: que se me nota demasiado. Cuando lloras, se te hinchan los ojos. A mí, mucho más que a cualquier mortal. Y a mis ojos hinchados por el llanto les pasa lo mismo que a las arrugas que se me marcan en la cara por la almohada: que tardan horas en desaparecer. Y como no quería salir con esa pinta a la calle, he preferido quedarme en su casa intentando ponerme hielo para rebajar el asunto y que nadie me viera en tan lamentable estado.

Entonces ella ha sugerido que viéramos una película. Ya puestos... he sugerido ver Más allá de los sueños. Tras casi ahogarnos con nuestras lágrimas, hemos rematado la sesión con La vida es bella.

Joer... es que lo que no hagas por la familia...

3 comentarios:

Servicio de lavanderia dijo...

bueno lo importante de reir o llorar es hacerlo junt@s

besos

M dijo...

La vida es bella, El diario de Noa y Noviembre dulce así seguiditas son una buena terapia para olvidar por unos momentos los problemas propios y meterte en los ajenos. Eso sí, deshidratación total.

Yo también soy de las que me quedo como un sapo. Hinchada y con dos rajitas en vez de ojos..


besos!

Mentalizada dijo...

Más allá de los sueños... Es mi película, es la que consigue hacerme llorar hasta que se me seca el cuerpo. Por lo menos, después de semejante llorera se duerme que da gusto!