28.12.08

El Teletexto: grandes momentos.


Te quitan el carnet de conducir hasta que le den la vuelta al contador de los años. ¡Eso es una pena horrible! ¡Y encima no se ponen de acuerdo con la edad de la niña!

Foto tomada el otro día en casa.

Creo que voy a inugurar una nueva sección llamada "teletexto"... jeje.

24.12.08

Y el villancico.

(Música: la de Blanca Navidad)



Oh, mis pies congelaos,
sufren
con la estufa enchufá.
Aquí no cae ni un copo
ni hago muñecos
de nieve
ni pillo resfriaos.

Oh, ya es Navidad, chupi,
estoy que ya no quepo en mí.
Ahora me pica una pierna,
ja ja,
qué malo es no saber cómo acabar :P


Ale, felices fiestas... Sed buenos y divertidos, y cuidadín con lo que hacéis. Papá Noel os está mirando y cuando hacéis algo que no debéis, llora amargamente tapándose la cara con las dos manos mientras sus sollozos sacuden su orondo cuerpo. Hasta se le cae el moquillo y llega a la punta de la barba. Lo juro.

Ah: si por casualidad alguien recibe un portátil, es que se han equivocado: es para mí (yo lo intento, y si cuela, cuela :P)

21.12.08

A Papá Noel no le gusta este blog.


Es que llevo un par de años dejando bien clarito que prefiero a los Reyes Magos.

...Claro, que si me trae el portátil...

¡Suerte para el sorteo!

18.12.08

Canaliza tu ira.

Hoy no he tenido precisamente uno de mis mejores días, y mira que lo había empezado la mar de bien. Mi despertar tras una noche de sueño gratificante, sepultada bajo cuatro mantas (si, cuatro) (es que tengo frío), mi café con leche viendo las noticias por el internés, el primer intento del día por escribir un post sin éxito (¿qué iba a contar?¿que había dormido sepultada bajo cuatro mantas?) y mi cambio de ropa: del traje de noche -vulgarmente llamado pijama- a lo que comúnmente se le conoce como traje de calle -vaqueros y jersey, vamos-. Y entonces...

Primera putada: me llaman de un sitio para decirme que no sólo no estoy nominada, sino que tendrán en cuenta mi currículum para próximas selecciones de personal. Y yo, pensando ese viejo noduelenoduelenoduele... Porque tengo que decir a los nuevos visitantes del cutreblog que yo tengo dos vicios: el tabaco y la búsqueda de trabajo. Son dos hábitos que no puedo dejar nunca de forma definitiva. El primero, porque no puedo -tampoco he insistido mucho-, pero el segundo porque no me dejan que lo deje. Así de fácil.

Cuando caminaba por la calle con la cabeza apoyada por las paredes lamentándome de mi fracaso y pensando mil y una razones ajenas a mí -por supuesto- para no ser la elegida, me ha llegado la segunda noticia fatal. Y entonces me he puesto de una mala h*sti* que no puedo explicar aquí. Hubiera sido más fácil llorar -y más para la de las lágrimas más fáciles a este lado del Mediterráneo-, pero a mí me da ahora por cabrearme. Mucho. Pero mucho. Hasta límites que ni sospecharíais. Vamos, que me ha sentado tan mal, que he notado como las cejas, los ojos, la nariz y la boca se concentraban en el centro de la cara. Un cabreo en toda regla.

Con semejante genio, me he permitido el lujo de acercarme a la tintorería, en donde desde hace dos semanas tendría que haber estado un abrigo de mi madre y no aparecía. Usando la mala leche, he conseguido que encontraran en dos segundos lo que no habían encontrado en dos semanas. Luego, me he pasado por casa, en donde he visto a un santo varón con su perrito -monísimo- haciendo popó casi en el escalón, casi le hago tragarse el mondongo y el perro, por este órden. Cuando se ha ido, casi estaba la acera más limpia que cuando había llegado.

El resto del día ha sido monótono. Como que el cabreo no se me ha ido, y sólo mi madre ha sido la que me ha puesto firme cuando ha visto que (joer, qué olvido) me había olvidado comprar el pan. He estudiado un poco, he mirado el correo unas doscientas veces -odio los popopoins que no sean graciosos- y me he permitido el lujo de fastidiar a algunas empresas mandando mi currículum, sabiendo que no soy lo que buscan -se jodan, que trabajen ellos si no puedo hacerlo yo-.

Y como por la noche la tele es una caca y no me apetece estudiar, aprovecho para desperdiciar este ratito dando sabios y productivos consejos para utilizar la ira de forma constructiva.

Ya se ha ido el cabreo -siempre y cuando no lo recuerde-, pero mi madre tiene su abrigo, ese perro no ha mancillado el escalón de mi casa y yo he conseguido fastidiar a los de RRHH de las empresas haciéndoles pensar eso de "Esta tía tiene que estar de coña".

De coña no. Era por joder un rato. (pero... ¿y si cuela :P?)

15.12.08

No se hizo la miel para la boca del cerdo (¿...o era del asno?)


Empecemos con la parte remember:

Estoy, queridos míos, amiguitos todos, en paro. (fuegos artificiales, música de violines y la tuna dando la brasa) Oigs, la que os esperaaaaaaaa... con mis lamentaciones, mis quejas, mis neuras y mi pesimismo en la materia. Hay quien se queja de que no puede ponerse morros, y yo, qué cosas, de que estoy en el paro. Y te salen unos morros cuando tarda en aparecer algo... Ya no algo especial, sino algo, lo que sea, y parece ser que se atisban tiempos más que preocupantes... Para pensar ponerte morros, si lo que vamos a hacer es ponernos de morros, que no es lo mismo.

Pero por lo menos tengo algo que me puede aliviar un poco la espera: mi cursito. Joer, se complica la cosa, pero yo puedo, yo sé que puedo... Son sólo unos folios contra mí... Unas palabrillas escritas por a saber quién... y lo que es peor... a saber qué estaba haciendo en ese momento, entre palabra y palabra... Porque todos los que tenéis un blog sabéis que hay veces que hay urgencias que no pueden esperar, y volvéis sólo cuando desaparece. ¿A que sí? Pues los que escriben libros, apuntes o tesis doctorales, lo mismo. Lo que pasa es que ellos no lo cuentan.

Pues eso. No hay mucho que contar, pero dejaré constancia de que no ha pasado nada interesante, de que la oficina del paro sigue estando en el mismo sitio pero más llena de lo normal, y de que, a pesar de los madrugones, voy a echar mucho de menos el tener el motivo que me hacía ir a Valencia todos los días, de lunes a viernes.

¡Se me olvida el meme de Lamu!

Yo quiero que me traigan los Reyes... (no, no voy a pedir carne, porque ya he puesto en el post anterior, y en este la lleva hasta en el título)

...tachán...

...es que no se me ocurre nada... Me hace ilu un portátil, pero creo que como lo pida y me lo traigan, el curso se va a hacer muy larrrrrrrrgo... Pero vamos, si algún voluntario quiere comprobar mi capacidad de estudio ante una tentación semejante... (que no, que estamos en crisis y hay que ahorrar)

Pero, cómo no, falta la imagen navideña...




No sé qué pasa con las imágenes de Navidad este año. O son tradicionales, o son sexys o son aburridas. Con el éxito que tuvo la del año pasado...

Pero esta tiene su cosita... :P

Venga, me lo curraré más.

12.12.08

La puntilla.

Mientras mi contrato está con sus últimos estertores, me entero de algo peor. O sea, que si mientras ha habido bonanza económica yo he tenido más bien poco trabajo, ahora que estamos malamente, no sé qué cantidad de poco trabajo tendré. O cuándo tendré. Y que conste que a mí me da más miedo el cuándo que el de qué.

Se ve que yo estoy en Babia, o algo de eso. O tal vez habrá sido que andaba despistadilla. Dicen que los interesados son los últimos que se enteran, porque no me he enterado de algo que ha destrozado mi vida y ya no quiero seguir viviendo...

...Es esto:



...Será cabrón. ¡Mira que engañarme! ¡A mí! Snif...

Pues como venganza..



...AaAaAaAaH

Es viernes.
Voy a ser una persona desempleada más.

...No me lo tengáis muy en cuenta :D

6.12.08

Más de romanos.



Me encantan ^^

5.12.08

Ideas para pintar cúpulas sin que se despegue la pintura.



Barceló... ¿lo pillas? ¿Eh?

Vale. A la otra, cambiaré mis fuentes de información.

Esos minutos de gloria.

Ayer nombraron a este cutre blog en El Pito Doble.

Teniendo en cuenta de que el chiste no era mío...

No sé cómo se sentirá el autor material del chiste al ver que se ha hecho famoso en la blogosfera.

Pero mi ratito de gloria no me lo ha quitado nadie.

¡Gracias, Quater! ;D

¡Gracias, Ucedaman! XD

Y, por supuesto, gracias a Lamu por avisarme.

2.12.08

Recordemos aquellas viejas clases de latín...

Una femina quid un canis Mistetas nominae et el canis perdidum est.
Femina un centurion questiona:
- Ave centurion, Mistetas vidi habemus?
- No, quod vidi volio


Visto aquí.

Como dicen por allí... QUE ME LOL

No sabéis el día que he tenido recordándolo... XD

29.11.08

Unas pequeñas debilidades.

Os dejo un par de canciones -no muy conocidas- que me gustan. Mucho, por cierto.

Lo mismo no os gustan, pero os aguantáis, por el post anterior (muahahahahaha...)



Y la otra:



Me voy a dormir.

Yo no quería mamá: ¡HAN SIDO ELLOS!

Sólo espero que algún día me devolváis el favor, porque por vuestra culpa voy a cambiar el fondo, explicarlo paso a paso -lo mejor que pueda- y echarme un pegote de lo dificilísimo que es esto :P (snif, snif... con lo gonito que eh...)

Primero hay que guardar bajo siete llaves la plantilla que tenéis. Para ello, abrís vuestro blog y os vais a plantilla, seleccionándola toda (de arriba a abajo todo el rollo ese que sale) y la pegáis en una hoja de Word o del Bloc de notas. Que no se os olvide guardarla, por si acaso queréis recuperarla.

Mientras, podéis elegir una nueva plantilla. Encontraréis muy bonitas y baratas (que son de gratis, vamos) en Finalsense, por ejemplo, mi distribuidor personal a domicilio (enlazado a la izquierda, cómo no). Cuando tengáis ante vosotros la elegida -lo notaréis porque os susurrará desde la pantalla, diciéndoos algo así como elígeme a mí, elígeme a mí...-, le dais a "More details" y aparecerá un cuadro de texto que empieza con un DOC TYPE o algo así. Pues lo copiáis TODO (botón derecho: seleccionar todo, copiar) y lo pegáis en una nueva página de word o del bloc de notas.

Volvéis a la plantilla del blog: borradla toda (recordad que la tenéis en formato word para cuando recuperemos cositas o por si os arrepentís). Sin miedo. Ahora seleccionad todo el texto de la nueva plantilla y lo pegáis en donde hace escasos segundos estaban las tripas de vuestro blog...

A veces, la nueva elección no es compatible con la versión de vuestro blog -no me preguntéis por qué, que ni idea-, así que es mejor elegir otra. El que sepa por qué, que avise, porque yo ya dejé claro lo profunda que es mi ignorancia.

Ahora, a guardar cambios en plantilla. Si se ha guardado bien y la plantilla es compatible, aparecerá algo como esto...



Pero ahora, a visualizar el blog, para ver si es bonito, si funciona y eso...

Si no te gusta, puedes repetir el proceso con otras plantillas. Copiar y pegar, así, alegremente. Es gratis.

¿Ya lo tienes? Pues empiezan los retoques: como tu firma ya aparece, personaliza el mensaje: Busca "posted by" y personalízalo, borrando sólo esas dos palabras y escribiendo algo delicado y refinado. Yo he puesto "Injusticia cometida por".

En la siguiente "frase" aparece "comments" : yo lo borro y pongo "suspiros".

Para personalizar el título de tus posts ya escritos, busca h2-Archives-/h2. Archives es la palabra a cambiar, y las "h" van con los signos de mayor y menor. No los pongo, que no me deja publicar,

Y ahora, los enlaces de amigotes y gente que fuma. Busca un poco más abajo la sentencia, después de MainOrArchivePage . En vez de My links, pon el título que quieras, porque esos son tus enlaces. Yo pongo "Tabiques vecinos". Y para poner los enlaces, selecciónalos en tu vieja plantilla (más cómodo y rápido), cópialos y pégalos en el sitio de la nueva plantilla. Son los que empiezan desde ul hasta ul, con varios li. Cada uno de esos li es uno de tus enlaces. No pongo tampoco los signos de mayor y menor que "protegen" a li y lu porque no me deja publicar (¿se nota que ya voy por el cuarto intento?)

Visualizad y... si explota, ya no es culpa mía.

Y ya tá.

¿Véis cómo no duele?

Ps: Si todo era ponerse. O que alguien te lo explicara. Yo hice lo primero :D

Ps2: Me debéis una.

Ps3: ¿Alguna duda?

26.11.08

¡Ignorante!

En casa tengo un libro en donde se explica cómo entender la pintura.

En uno de sus párrafos, se comenta lo que una persona inculta suele decir ante algo que no entendemos: esto lo hace mi sobrino de cuatro años. Partiendo de que yo no tengo sobrinos y que, por mucho que mire algo, pueda estar años sin entenderlo -y toda la vida también, en la más triste de las ignorancias- me permito el lujo de entrar por voluntad propia en el selecto grupo de los ignorantes a los que la cúpula de la sede de Naciones Unidas, decorada por el patrio artista Barceló, no le gusta y opina que cualquier niño de cuatro años podría hacer lo mismo. Sobre todo cuando mi profana e inculta mirada se quedó ojiplática al comprobar que se ha desprestigiado de toda la vida el gotelé, que al fin y al cabo son gotas de pintura pegadas a la pared, en favor de hacer lo mismo, pero con más pintura -de colores, eso sí-, a manguera, en un sitio muy chic -a ver cuántos pueden hacer lo mismo- y en cantidades industriales.

Como ya he dejado claro lo ignorante que soy -qué sabré yo, qué entenderé yo-, el ver estalactitas (¿o son estalagmitas?) (oh, sieloh, mataca la innoransia y sapodera de mi) colgando sobre las cabezas de personas ajenas a mi entorno no debería preocuparme. Me preocupan los romanos. Si, ese pueblo invasor que vino y nos dejó el latín como tortura el instituto, pero que tenían una mano para las obras públicas... Vamos, que a mí me encantaría ver dentro de unos dos mil años cómo estará la cúpula, con sus churretes de pintura fosilizada, con toques de añil y amarillo a cubos. Jodíos romanos, con sus mosaicos, sus acueductos, sus caminos... y ahí están aún.

No, esperad... A ver si esta cúpula es como aquello que se estiló años ha, que eran unas láminas con colorines y que tenías que entornar los ojos para ver algo... Oh, dios... Si no puedo comprender esta proeza artística, ¿PARA QUÉ ME DISTE LOS OJOS?

Y luego, el precio... que ésa es otra. Cagüenlosclipsdecolores... Yo podría hacer lo mismo, pero más barato -of course-. Pero claro, lo dice una ignorante, una inculta. Qué desastre de país. Es que no entendemos nada. No comprendemos la belleza artística de la pintura moderna. Cualquiera que opine en contra de algo que se ha hecho por un artista famoso es un ignorante, un patán y un burdo pueblerino. Y yo lo soy. Pero lo reconozco. Y esto es como el cuento del traje nuevo del emperador: los que lo han tenido delante... ¿no se han dado cuenta de que no hay nada que ver?

Y ya, por seguir siendo ignorante y eso, ¿es que nadie vio el proyecto antes? ¿O es que le dejaron hacer según su gusto? Porque si es la segunda opción, pasa lo mismo que con el cine español: que tampoco lo entiendo, no me gusta, y procuro evitarlo. Porque hasta que demuestren que los artistas nacionales saben hacer cosas buenas, seguiré fijando mis vacuos ojos en cosas diferentes.

Y luego, los mismos que aplauden la cúpula, querrán que se tire para abajo el Valle de los Caídos, obra arquitectónica fascinante que siempre debería estar allí para recordar lo que nunca debió suceder, y jamás repetir.

Pero claro, de qué sirve la opinión de una ignorante.

Para toda la familia.



Bueno, cambiamos rascacielos por blog... y más o menos es lo mismo.

PS: Que no se me ha olvidado el post explicándolo... ¡Sólo es que me falta tiempo...!

15.11.08

¡Gracias por advertirnos!

Menos mal que nos lo han dicho...



No pienso volver a ver ninguna película de esta moza y del otro, que no sé quien es, pero por si acaso.

El pantallazo es de regalo :D (bueno, y por si lo corrigen también)

14.11.08

Hombres...

12.11.08

El dinero, las ocasiones y los...

Hoy estaban comentando en el trabajo que las mujeres -¿por qué generalizan?- tenemos la manía de gastarnos los ahorros en recauchutarnos por algún sitio. Todo esto viene porque una chica que trabaja con nosotros se ha autorregalado unos implantes nuevos de silicona y va marcando canalillo. Teniendo en cuenta de que ese gasto sería innecesario para algunas (no, si no la conocéis...) pues he dicho que no todas nos gastamos los cuartos en algo así. Y han empezado a hablar de cifras, dándonos cuenta de que ninguno teníamos ni idea de lo que cuesta ponerse morros, lolas o subirte el culo a los hombros. Pero eso si: han llegado a la conclusión de que, quien se opera de algo de eso, tiene una manía constante de dejar ver de qué se ha operado, como si a los demás nos interesara (a los tíos, tal vez, pero lo que es a mí...)

Y cuando he dicho que a lo mejor yo me he dejado más dinero en el dentista y no por eso voy con la boca abierta para que todo el mundo admire mis dientes... se han reído.

Total, que cada uno hace de su capa un sayo. Pero tampoco tenemos claro si de verdad es la leyenda urbana que cuenta que, si le pones a una siliconada una linterna bajo una teta, se le ve azul.

Qué intriga, oiga.

11.11.08

Sólo es un mal día.

Hoy me he dormido. He aparecido por el trabajo media hora más tarde de lo acostumbrado, y han habido unas risas generales por la señal de la almohada que, a esas horas, aún no me había abandonado la jeta. Con las prisas por salir cuanto antes, he cogido el primer táper -qué costumbre, con los anglicismos- que he encontrado y lo he llenado con las lentejas que la mia mamma preparó anoche y dejó que se enfriaran. Para transportar sus delicias culinarias, suelo utilizar una bolsa de mano hermética, plan bolsa de mano hortera y muy poco discreta, y he salido echando leches de casa. Tren abarrotao, de pie, aún con sueño, e intentando que mi rojiza melena ocultara el rastro de pasión que me había dejado la almohada, llego a Valencia con un tufo a lentejas que hace que todo el mundo en el vagón supiera, sin verlo siquiera, cuál era mi manjar hoy.

Luego, una bronquita. Pequeña. Pero me la he tragado sin comerlo ni beberlo: una jefa que ha tenido un mal día (y eso que no llevaba muchas horas), y creía que yo había hecho algo que no había hecho yo, pero por si acaso. Creo que ya he comentado alguna vez que yo me trago las broncas ganadas por méritos propios, pero fumar puros ajenos no me va, por lo que casi he acabado discutiendo con ella, hasta que se ha dado cuenta de que a lo mejor, tal vez, podría ser, que no fuera yo la culpable. Un bueno, pues vale, ha sido su disculpa. Y yo, me he tenido que enterar por otras fuentes lo mucho que lo lamentaba, que creía que había sido yo y otras cientos de excusas que sólo han hecho que me durara el cabreo el resto de la mañana.

El hombre más trabajador del mundo, en un intento de colocarme tareas suyas, se ha llevado una lluvia de papeles lanzadas desde mi mesa. No ha vuelto a mirarme hoy siquiera. Y que no me entere.

He ido a tomar café a la máquina, y el aguachirri sólo salía negro. He acabado poniendo una excusa -he utilizado la típica: vaya mierda de café: me voy al bar- y saliendo a la calle a buscar café con leche decente. Bueno, café con leche a secas. Me habré fumado como tres caladas de cigarro (¿O han sido tres paquetes?) y he vuelto a mi tarea con un mal humor que no se me iba, no se me iba, no.

Sé que cuando estoy cabreada trabajo mucho. Me ha dado por pensar que lo han hecho a propósito. Los hados hoy estaban confabulados en mi contra, y yo estaba de receptiva y susceptible...

Y a la hora de comer, con más hambre que el perro de un ciego, saco mi bolsa hortera con sus lentejitas y... como no hubiera cogido la cuchara y me hubiera puesto a comer directamente de la bolsa... El táper se ha vertido. Por completo. Mis lentejas y su tufo se hallaban esparcidos por el interior de la bolsa. Quería darle una patada a la bolsa y a las lentejas y mandarlas a tomar viento, pero he pensado que lo mismo con la salpicación centrípeta de la patada -mayormente- yo iba a sentir que, no sólo mi día se estropeaba exponencialmente más, sino que me iba a dejar los pantalones hechos una pena y con un contundente aroma a lentejas perpetuo.

Total: que me he ido al bar -si, otra vez- y me he agenciado un (triste) bocadillo.

Más tarde me he enterado de que abrieron bolsas de trabajo y no me he enterado. ¿En qué estaba yo pendiente? ¿Para eso he estudiado tanto? ¡Me he quedado fuera! Mierda, ¿de qué sirve vivir?. ¿¡DE QUÉ SIRVE!?

Y ahora escribo porque ya no me apetece seguir currando. Estoy cabreada. Mucho. Cuidadín hoy si alguien se cruza a una tía a la que las cejas, del cabreo que lleva, le llegan hasta la barbilla.

AaAaAaAaAh... quiero irme a mi casa... y descalzarme -mierda zapatos nuevos, me han hecho ampolla-.

Venga. Seguro que mañana es otro día. Porque TIENE QUE SERLOOOOOOOOOOO.

5.11.08

¡¡¡¡¡¡No puede ser...!!!!!!



No podía de creel-melo. No podía de imaginármel-lo. Pero es ciet-to. ¡¡¡¡Se han juntado en el mismo vídeoclip las dos personas con el rubio más imposible del mundo!!!!

Ale, que os cunda. Yo me voy a dormir. Vosotros haced lo que queráis, pero no os dejéis el brasero encendido.

Soñad mucho y cosas bonitas, preferiblemente. Aaaaaaadios.

4.11.08

Si todo es ponerse.

Un día de estos no sé si me van a explotar los ojos o si se me van a caer. Debería ir a que alguien me mirara un poco la vista porque creo que me falla, de tanto mirar, leer y estudiar. Supongo que será verdad eso que dicen los psicólogos, de que llenamos en exceso una faceta de nuestra vida porque tenemos una carencia en otra. Creo que se tratará de mi vida social -con todo lo que se supone que conlleva: borracheras, bacanales, ir al cine y comer palomitas..., ya sabéis, lo que hacéis todos-, pero también pienso que más adelante, cuando vea que todo cuanto emprendo es un completo fracaso porque no me sirve de nada, tendré tiempo de sobra para lamentarme. Ahora no, que tengo muchas cosas que hacer... Y no se debe desanimar al personal...

Por otro orden de cosas: tengo pendiente un post dedicado a Manolito. Se titulará "Cómo le cambié la plantilla al cutreblog". Todo empezó cuando le ví a Silvia su plantilla nueva y me gustó. Como me gusta enredar -no sabéis cuánto-, quise cambiar la mía, pero me parecía complicadillo el asunto, más que nada por si estropeaba algo. Y pensé: bah, si rompo internet ya inventarán otro. También pensé que le echarían la culpa a otra persona, claro. A mi favor estaba el curso de diseño web que hice hace un par de años que, apolillado, tenía que servirme para algo. Y tuve que sacar apuntes -de la estantería- y buscar plantillas -por internet- que fueran compatibles con Blogger -y no todas las que decían lo eran, por lo menos con el cutreblog- (o a lo mejor era que no sabía enredar lo suficiente con ellas-. Este blog desde el que os escribo murió tres veces, las mismas que plantillas inadecuadas utilicé. Menos mal que antes hice copias de la plantilla original, por si surgía imprevistos -copiar y pegar: fácil resurrección para las tres largas agonías-. Al final, cuando ví que pirulaba la que me gustaba, hice de nuevo los pertinentes enlaces y tal -porque todo se borra cuando pones una plantilla nueva- y un poco más tarde, me dio por cambiar de nuevo la plantilla hasta la roja con ventana actual a día de hoy.

Si todo es ponerse.

Y cuando sale bien observas satisfecha los frutos de tu duro trabajo -pero pordiossanto, jamás cuentes que lo intentaste, las veces que fallaste, ni las veces que tu blog se esfumó jeje-.

Ya verás cómo destrozas tu blog y creas uno nuevo.

Ps: Veo que tenemos nueva compañía en el blog. Prometo visitarte.

30.10.08

Cuando el río suena...

Hace un tiempo que, por motivos de trabajo, me codeo con gente de ésa que sale en los periódicos cuando pasa algo, o inauguran algo, o le dan medallas a alguien y etecé, etecé. Mucha de esa gente ha tenido algún que otro comentario positivo hacia mi persona, el último escalón -allá, abajo, tan lejano- de esta jerarquía. Me he hecho amiguita de algunos escoltas, que parecen escogidos por catálogo para señoras. Tengo buenos compañeros/as, por poco tiempo ya (snif). Tengo un par de enemiguitos, pero los tengo a raya de momento (y que osen dirigir su mirada hacia donde yo esté whahahahaha...). Y tengo fama de ser cordial, trabajadora, discreta, alegre y hay un aviso sobre mi cabeza -que todo el mundo ve menos yo- que advierte que no me toquen mucho las fanfarrias porque tengo un pronto mu malo. Tó eso. Y lo más terrible de todo es que tienen razón. En lo del pronto, también.

Hoy he recibido más halagos que en toda mi vida junta. No sobre mi melena rojiza, ni por mis ojos expresivos, ni tampoco por mis curvas abiertas hasta el infinito, ni por mis tareas. Qué va. Hoy han dejado muy claro dos personas -que creo que no se conocen y ninguno es ascendiente mío- que tengo un trato amabilísimo y correctísimo, que soy una pofesioná y que valgo mucho (¿eh? ¿eh?) Y allí me veíais, colorá como una pasa, escuchando una cadena de halagos que haría sonrojar a cualquiera. Sólo se me ha ocurrido bromear diciendo que lo pusieran en papel, para mi próximo trabajo. Risas generales, pero no se han mojado. Bla bla bla, que la fuerza se les va por la boca.

Lo dicho: soy un diamante en bruto. Con los días contados.

Y con las manos heladas (estufa bonita... andandarás...)

Así que por lo menos he podido disfrutar un ratín de la compañía de un escolta que no tiene nada que envidiarle al Beckham ése (¿quién?) y me ha invitado a un café. De máquina, pero café. Aguachirri que ha sabido a... aguachirri. Pero por lo menos he estado halagada con tanto halago -valga la redundancia- y con la breve compañía. Y luego, a trabajar.

Y yo me pregunto: si no quieren hacerme una recomendación por escrito, y ser buena persona no cuenta en ningún currículum... ¿de qué me sirve tomar café con el escolta? ¿DE QUÉ?

Me voy a estudiar. Lo sé, lo sé... Para lo que me sirve...

Jujuju...

Ps: Estoy dándole vueltas a volver a cambiar de plantilla en el blog. Es bonito este, pero poco cómodo para leer. Pero es taaaaaaaan bonito...^^

26.10.08

El cielo de los blogs.

Hace muchos años salieron a la venta unos cacharritos que fueron moda y causaron furor: los tamagochis. El que lo recuerde, verá que fue todo un fenómeno. Todos los niños querían tener un animalito virtual en una especie de llavero redondo, al que darle de comer y jugar. Cutre era un rato, pero famoso se hizo y mucho. Cualquiera podía tener un bichillo portátil al que matar de hambre sin ningún remordimiento, porque tenía la cualidad de resucitar a voluntad tuya, y volver a empezar. Muchos tamagochis, la inmensa mayoría, masificaron su cielo particular por la cantidad de fallecidos en la primera semana. Y cuando el cielo de los tamagochis estaba tan lleno que ya no cabía un píxel más, al cabo de unos años -pocos- volvieron a surgir pero ya no fue lo mismo. Morirían, pero muchos menos. Habían otras cosas más moden-nas e interesantes con las que jugar.

Con el fenómeno blog, pasa más o menos lo mismo. Quien más o quien menos, ha tenido más de un blog en su haber. A alguno se le ha alimentado algo más que a los otros, pero la inmensa mayoría ha ido muriendo por inanición. Recordemos que un blog no sólo muere porque no se escriba en él. Las visitas son, al final, lo único que te dice que hay alguien más al otro lado y que no le aburre tanto lo que le dices, cosa que te anima a seguir, un poco, por ellos. Dicen que hace más el que quiere que el que puede. No tener tiempo es algo común para todos, o no tener todo el tiempo que se quisiera, pero desde luego, para mí escribir en el blog sigue suponiendo un placer, aunque haya poco que contar, que una obligación. El caminar hasta los cuatro años de existencia no me ha supuesto ningún esfuerzo. Mi meta no fue el conseguir ser extensa en el tiempo, de hecho, recordemos la de veces que anunciaba que me iba, que volvía, que me volvía a ir... En pleno boom de creaciones blogueras, nació el aquí presente. Otros fueron al cielo de los blogs, pero este continúa, aunque el número de visitas decaiga, aunque mis posts sean insulsos, menos frescos, aunque yo misma vea la transformación que ha sufrido.

Ahora que el crecimiento exponenecial de los blog ha desaparecido y lo que hace es decrecer de forma alarmante -otra crisis, parece-, supongo que los que tuvieron un blog ahora se dedican a participar en mundos virtuales, que también tendrán sus mesecillos de gloria, en redes sociales, que también tendrán una época dorada, y cosillas que aparecen y que, si estás, te hacen estar en la onda. El que el mundo caduco de los blogs siga teniendo a pesados, como la que aquí suscribe, dando la brasa con algo tan arcaico -recordemos que en tecnología la obsolescencia tiende al infinito en poco tiempo, supongo que será a que mantenemos algo que nos gustó, y nos sigue gustando. Escribimos por placer, o para entretener, o por cualquier otra cuestión. Esto no es un jersey, que no te pones porque ya no se estila. Esto no es un garito de moda. Aquí apenas te importa si te quieren agregar a clubes selectos y exquisitos. Porque en el mundo de los blogs, al revés de lo que pasa en la selección de las especies, no sólo sobreviven los más fuertes, sino también los más plastas.

Plasta o no, por aquí seguimos. Supongo que seguiremos hasta que nos echen o nos cierren el chiringuito. Pero lo que tengo claro es que ha sido un placer haberlo tenido durante mucho tiempo, mostrando cada uno de los estados de ánimo que puede tener una persona, contando las batallitas del abuelo, escribiendo cosas que ni se me ocurrirían comentar con otra persona so pena de que me mirara raro. He podido usar más la imaginación o la realidad, pero se escribe por gusto y gusta que te lean.

La época dorada de los blogs pasó, y ahora, en el declive, la especie plasta continúa dando la brasa en la blogosfera. No seremos los más leídos, ni los más interesantes, pero desde luego los más constantes, si que hemos sido.

Y por mí, el cielo de los blogs, puede esperar.

23.10.08

Oh, sieloh...

Desde hoy, soy pelirroja. Nada, una vená que me ha pegado.

Me sienta bien.

Lástima que este color dure sólo unos cuantos lavados...

Como me vista de rojo, iré dando la brasa con el ¡hola! ¡soy tu menstruación!

Eso si, como me ponga algo blanco va a quedar constancia del color de mi pelo...

Jijiji... la toalla parece sacada de un asesinato...

Voy a merendar (si, otra vez). Sed buenos...

22.10.08

Introduzca la contraseña para desbloqueo.

Digamos que me encuentro apuraíta. Llevo tal mejunje de cosas encima, que hoy mi cuerpo ha pedido a gritos desconectar. Me he quedado en blanco, cosa que hacía mucho tiempo no me pasaba. No sabía si correr en círculos dando alaridos o darme cabezazos contra la pared. No sabía si gritar voy a morir o necesito medicación. No sabía si llorar o estarme quietecita. No sabía elegir. No podía elegir. Me he quedado, literalmente, paralizada.

Yo trabajo/estudio bien ante presión. Creo que incluso mejor que a mi bola, pero esto que no lo sepa nadie. Sólo que a mi bola mola más. Pero no sé qué me ha pasado, que hoy he sido incapaz de concentrarme. He sido incapaz de reaccionar. Y lo peor de todo es que me ha dado igual. Lo único que he hecho ha sido el anunciar que salía a fumarme un cigarrito, y me he quedado fumando, solitaria, en la calle, con los ojos cerrados, incapaz de querer leer nada más, sin ganas de fijar mi vista en nada cercano, ni en nada lejano. Era como si me hubiera quedado sin pilas de golpe.

No ha pasado absolutamente nada para que me quedara mirando el teclado sin pensar en nada. Y es raro que yo no esté pensando en algo. O maquinando algo. Pero hoy he sido incapaz. Hoy me ha fallado algo. Es como cuando vas a abrir tu correo y te encuentras con que no te acuerdas de tu contraseña. Como cuando apagas el móvil y no te acuerdas del pin y acabas buscando el puk para desbloquear, sin encontrarlo.

Luego me he recuperado, poco a poco, pero reconozco que esta etapa es muy bestia para mí. Hasta yo dudo ya de mi capacidad y de mi resistencia. No sé si acabaré convirtiéndome en leyenda urbana, de ésa en la que la protagonista se queda p´allá de tanto estudiar. No sé a la distancia que me quedaré, pero creo que necesito encontrar algo que me relaje antes de comprobar si la leyenda esa es real.

Mi madre me dice que es ansiedad. Y yo lo llamo histeria.

Pero tranquilos, que no es contagioso, y menos por la red. Como no es viral (jaja, chiste malo :P)

Voy a correr en círculos mientras pido a gritos mi medicación. Y luego, volveré con mi estudio.

20.10.08

Poesía eres tú.

Cuando yo era adolescente caí como tantas otras bajo la inspiración de las musas. Creí que mis relatos eran buenos, mis cuentos interesantes, y mis poemas eran tremendos. Para mí, lo eran. De hecho, aún conservo un par de cosillas que han sobrevivido a varios expurgos que sólo el paso de los años y la vergüenza hace que destruyas y perdones la vida a lo que creas que no está tan mal del todo. Si las musas me inspiraron, tuvieron que ser las más antipáticas, porque andaqueandaque... De todas maneras, como la fábrica aún sigue abierta -ejem, soy yo-, puedo seguir cambiando originales, crear novedades y seguir retocando aquello que un día escribí en un alarde de inspiración.

Ahora la poesía me aburre. Y me aburre porque me gusta la simetría, el compás de los octosílabos, los sonetos y la rima consonante. Ahora, para mí, la poesía es prosa recortada por donde no toca. No me interesa. Prefiero leer los prospectos de los medicamentos. O las poesías anónimas, rebeldes y transgresoras.

Pero de toda aquella poesía suburbana, de todos aquellos poemas que quedaron en el pasado, sólo hay uno que sigue haciéndome recapacitar sobre mis gustos.

Tú, que eres poeta,
tú, que versos compones,
bájame la bragueta
y tócame los coj*nes.

Si es que Bécquer se enrollaba demasiado...

Ps: Es el descansito. Y ahora, güelvo a estudiá.

Tú quieres que te coma el tigre.

Con la que está cayendo, ha salido la noticia definitiva de mi cese en la empresa, que acontecerá aproximadamente hacia finales de año, si no ocurre ningún milagrito, acto divino o si algún jefecillo me echa una manita. Pero como los jefes bastante tienen con lo suyo con la que hay liada con la crisis, y no creo que dios se moleste en preocuparse por mí por mi ateísmo, pues nada, a otra cosa mariposa, cuando una puerta se cierra se abre otra, y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Hay alguien -argh, siempre hay alguien así- que se dedica a lamentar infinitamente hasta la náusea mi salida de la empresa. Me acribilla a preguntas a qué voy a hacer ahora, qué será de mí, dónde encontraré trabajo... Pinta mi futuro negro oscuro a todas horas. Un as dando ánimos, vaya. Yo siempre le digo que menos mal que se preocupa tanto por mí, porque es un alivio ver cómo alguien puede sentir tanto las desgracias ajenas... Quiere picarme, pero no lo consigue. Lo que hace es cansarme, vaya. Quiero salir de la empresa bien, sabiendo que lo hice lo mejor que pude y que nadie tiene ninguna queja de mí. Pero con esta persona me canso. Me aburre. Quiere que le llene la silla de chinchetas. Quiere encontrarse un escupitajo en el café. O su móvil en el váter. Quiere muchas cosas, tantas como maquiavélica sea mi mente, pero no, que yo soy la buena -recordémoslo- y quiero irme con la conciencia tranquila.

Pero me hace bostezar. Jodó con el colegui, no sabía yo que le resultara tan poco simpática. Pero bueno. Yo me iré y se aburrirá sin mí. No entrará nadie en mi lugar, por lo que tendrá que hacer el trabajo que los demás hacemos por él por los siglos de los siglos. Y, como compartimos el escalafón más bajo de la pirámide jerárquica, se comerá todos los marrones él solito. Y lo mejor de todo, es que no se da cuenta de ello. Pero para qué darle un disgusto, cuando está feliz como una perdiz, saboreando su indefinidad en la empresa y mi cuenta atrás. Criaturita.

Lo malo es que me conozco y sé que acabaré haciendo algo que le moleste. No de ésas cosas que, hagas lo que hagas, acabarán molestándole, no, sino de ésas cositas que se pueden hacer como si no lo hicieras a propósito, pero que le molestarán aún más y con motivos. Oh, cielos, no quiero ser tan malvada. Qué leches: ¡voy a ser un monstruo perverso!

Así que voy a perder un ratín el tiempo y no voy a hacer algo que tenía que haber hecho él esta mañana, pero que me ha dejado a mí porque cree que lo voy a hacer, y se lo voy a dejar sobre su mesa, bien a la vista, para que sea lo primero que vea cuando vuelva. Lo segundo que verá es que estoy con la fotocopiadora haciendo 100 copias (o 200, yo qué se) de una cosa que se necesita para la semana que viene sin falta. Y todos sabemos, claro, que los días pasan volando... Y porque quiero tener vistas privilegiadas cuando alguien le pida lo que no se ha hecho. Eso sí: de ésas copias que voy a hacer van a tener hasta que acabe la crisis.

Ah, qué bonitos son los lunes...

18.10.08

Los sueños sueños...¿son?

Acabo de despertarme de la siesta. No suelo dormir, ya sabéis, pero parece que no me encuentro muy bien y la naturaleza, que es muy sabia, ha hecho que cayera rendida en el sofá. Lo extraño es lo que me ha pasado: es que he tenido un sueño. Os cuento e interpretad vosotros mismos:

...Voy con una chica vestida de rosa, exactamente con un traje de colegio rosa muy recatado, de piqué, aunque ya era mayorcita para ir así. La chica es monísima, pero más tonta que una mano dormida. Me cuenta tonterías, que no recuerdo, pero llega a decirme que no quiere volver a estar con fulanito porque tiene una pistola. Y yo pienso, jodó con la tía, menudas amistades se trae. Intento que me hable más cuando empieza a soltarme barbaridades sobre esta persona, y yo le digo que vaya a la policía... cuando pasamos por una empresa de seguridad, y ella empieza a llamar a los empleados desde la calle contando, a su manera, que no quería volver a fulanito y no sé qué de una horchata -cosa terrorífica-. Sale uno de ellos y la mira con cara de "¿mande?" cuando me mira y ve que me encojo de hombros -no sé reaccionar ante algo así-. El hombre entra y le dice a su compañero, que está de espaldas, que salga. Y con una corona de una virgen -supogo yo- sale... tachán... Samuel L. Jackson dándoselas de omnipoderoso haciendo como que le interesaba lo que contaba la chica...

...Y resulta que me despierto riéndome. Mierda, ¡que me he despertado en lo mejor!.

Normalmente no te acuerdas de los sueños, y prefiero escribirlo antes de que se me olvide del todo, pero párdiez, esto ha sido insuperable a lo hasta ahora visto.

Supongo que no será nada grave, doctor, pero ha sido divertido. Muy divertido.

9.10.08

Como el acero.

Me voy de puente. ¡Me voy de puente! Me han dado un día libre, por mi cara boni... por mi cara. Soy prescindible este puente. Puedo salir de fiesta y despendolarme... Lalalalala... Mañana (bueno, hoy) es fiesta. Ya sabéis, cosas de las comunidades autónomas.

No pienso estudiar. No voy a llevarme un triste apunte. Quiero salir un poquito. Sólo este finde. Así que me voy a mi pueblo. Mañana por la mañana (bueno, hoy) salimos.

Si alguien pasa por algún pueblo de Toledo y ve a una tía por la calle con cara de pánfila y que parezca que está en los mundos de Yupi, lo mismo soy yo.

Venga, si: seré yo.

Me retiro, que ya me está costando abrir un ojo, y creo que eso es una señal (pero mira que tiene que ser cómico ver cuando los párpados van cada uno a su ritmo...)

Que si. ¡Que ya me acuesto!

Buenas noches...

Feliz puente...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...
...Si lees esto es porque querías seguir leyendo, pero yo ya no escribo. Recuerda: estoy durmiendo ya. Jeje.

6.10.08

Regalos de familia.

Siempre que veo un orinal me acuerdo el que tenía mi abuelo materno. Mi abuela no lo tiró porque se lo regaló no sé quién, y los regalos que te regala la gente a la que aprecias nunca deberían ser menospreciados, por muy feos que fueran. O eso dicen -juju, no han visto mi armario...-. Bueno, pues mi abuela lo tenía guardaíco debajo de la cama para ponerlo en contexto, pero procuró que nunca fuera usado.

Pero lo fue. Mi hermana y yo teníamos la costumbre de chorizárselo para múltiples cosas. Un día lo llenábamos de tierra y poníamos tres hierbajos pensando que florecerían. Otro día lo llenábamos de agua y buscábamos hormigas para que se bañaran un rato. Lo de orinar en los hormigueros era otra cosa, no os penséis, que de niña, y que yo recuerde, hacía muchas cosas con los bichejos. Y, por supuesto, nos llevábamos el orinal al último rincón de la casa y lo utilizábamos para lo que fue creado. Mi abuela llegó a esconderlo, porque siempre le tocaba limpiarlo, mientras mi hermana y yo siempre nos asombrábamos de cómo era posible que la güeli siempre nos pillara in fraganti. Más tarde, descubrí que el olfato fino que tengo de adulta viene de familia.

Un día mi hermana tuvo la mala suerte de dejarlo deslizar sutilmente hasta el suelo. La porcelana se rompió en varios trozos, y mi abuela, con un disgusto enorme, intentó dejarlo lo mejor posible. Ajado y reconstruído, el orinal se quedó al final dentro de una bolsa, guardado dentro de un armario, para nunca más ser usado ni visto, so pena de muerte -que se lo regaló a tu abuelo la nosécómo-. Mi madre siempre decía que le daban asco los orinales. Pero este era especial. Era el nuestro. Tenía flores de colores -como si desprendieran su aroma cual ambipur baño cuando fuera usado- y dos asas, una de las cuales se partió en más trozos que el orinal entero. Pero bueno: al final, alguien hizo limpieza cuando fueron a vender la casa, y la herencia materna no contó con el famoso orinal.

Y digo yo: ¿a qué santo me acuerdo ahora yo de esto?

4.10.08

37 segundos que forman parte de la historia.



Vengaaaaaaa, seguro que tú también lo veías y aún te acuerdas... andaaaaa, reconócelo...

29.9.08

Dios...



...debería estar estudiando, pero... una tiene que estar informada...

Garfield: te odio.

Me dan igual los lunes. Es más: me da exactamente que sea lunes o miércoles, pero al resto del mundo no le da igual. Todo el mundo tiene alguna tira del gatito de las narices pegada en algún sitio y, como ocurren con los grandes personajes de la historia, todos tienen que imitarlos. Hoy me he dado cuenta de que los lunes son insoportables.

Todo lo achacan al lunes: el mal humor, el llegar tarde, el mal humor, el tener mal genio, el mal humor, las pocas ganas de trabajar, el mal humor, el quejarse de todo... Creo que falta decir que hoy todo el mundo estaba a la que saltaba, sin distinguir entre sexos. Yo, por si acaso, me he cuidado muy mucho de sacar cualquier tema, de decir algo o de cruzarme con alguien porque fijo que hoy no salía viva. Si preguntaba algo, la respuesta siempre empezaba con un NO a grito pelado, para cambiar a tres cuartos de horas de explicaciones por el mal humor -perdona, perdona, es que resulta que este fin de semana no he parado y...-. ¡¿Y a mí qué?! ¡Si yo sólo preguntaba por un expediente, por un rotulador indeleble o para decir que me salía a fumar! Mierda gente esta, qué mal lleva lo de los lunes. Que hay días peores... por ejemplo, el de tu muerte. Y ése tiene que ser mu malo.

Al finalizar la jornada me veíais mordiendo el marco de la puerta en vez de morderle en la canilla a los demás. Media oficina discutiendo con la otra media oficina, por quién ha llevado peor un embarazo, por la carrera de ayer de Alonso, por la bronca que ha echado el jefazo a los jefes, porque el mp3 de uno se ha muerto y el otro le decía que era una mierda de cacharro... Excusas, excusas... Le echan todos la culpa al lunes.

Y yo digo que es cosa del tiempo. En un rato ha llovido cosa mala y ha salido el sol de forma espectacular. Pero hoy, bonitos míos, no me ha dolido la cabeza.

Me voy a estudiar. Tengo hambre. Creo que dejaré el estudio para más tarde.

Ps: Espejito, espejito... ¿de verdad tanto estudiar me va a servir de algo algún día, o sólo me quieres tener ocupada...? ¿Eh? ¿EH?

27.9.08

Nunca será lo mismo


Cuando yo era pequeña, recuerdo a una amiga de mi tía que tenía una colección de fascículos de las estrellas de Hollywood, con todas sus biografías. En la portada estaban imágenes de cada uno, que se me quedaron grabadas en la memoria. Marilyn en Bus Stop, Rita Hayworth en Gilda... Una de las más impactantes fue la de Paul Newman, en la que aparecía con todo su esplendor y sus intensos ojos azules.

Una de las cosas que siempre me admiraron de este hombre fue la capacidad que tuvo de ser una estrella en toda regla y, al mismo tiempo, separar su vida personal de la prensa. No sé si tendría las tonterías de las grandes figuras del cine, pero tengo claro que pocas veces, muy pocas veces, se ha sabido algo desagradable de él. Y, cuando lo ha habido, siempre ha sido por mala suerte en la vida.

Hoy desaparece una luz más en los focos de la fábrica de los sueños. Nunca será lo mismo sin él. La leyenda del indomable seguirá siendo una de las películas que más me gustaron, y me gustarán, por siempre jamás.

No creo que nadie lo supere.

26.9.08

Deja a la niña que estudie...

Hoy quiero hablar de las similitudes y las diferencias entre los postgrados y los hombres:

Similitudes: te quitan tiempo para tí, si no es lo que esperabas lo consideras una pérdida de tiempo terrible, a lo mejor ni siquiera te satisfacen en lo más básico, para ambos sólo eres una más, sólo quieren que entres a trapo y, por supuesto, si sale mal la cosa, te destrozan el ego (qué idiota soy, qué ignorante soy... etc, con todas sus variantes)

Diferencias: Con el postgrado puedes hacer muchas más cosas en la vida. A lo mejor no tan divertidas, pero el estar con un postgrado en vez de con un chico sirve para muchas más cosas en la vida que para comerte la cabeza y, a la larga, suele ser mucho más fructífero... He dicho suele ser.

Detalle: sarna con gusto no pica.

Si la niña quiere estudiar, déjala. Total, de ilusión también se vive.

24.9.08

Ya empezamos.

Primero negaban la existencia de crisis. El que lo dijera, era un antipatriota. Ahora, alegan que jamás de los jamases la negaran. Crisis es cuando las cosas van mal. Y a mí me queda poco para empezar a preocuparme en materia económica, cosas de que no me guste depender de nadie. Y como el año que viene, a saber cuándo volveré a trabajar, alguien ha pensado que tendré mucho tiempo libre y podré estudiar un poco (más).

A mi postgrado hay que sumarle otro par de cursos gratuitos, cortesía de la formación contínua -yuju-, y una mini oposición inminente que sólo me servirá para entrar en otra bolsa de trabajo de esas de las que nunca me llamarán. Pero de esperanzas también se vive, y creo que yo, cuando me muera, allá por los 120 años, siempre diré que yo hice todo lo posible para formarme, para encontrar empleo y de querer tocar demasiados palitos para ser lo más versátil posible y que las empresas se pelearan por mí.

A día de hoy vemos que por mí nadie ha gastado saliva (y yo intento autoconvencerme con soyundiamanteenbruto, soyundiamanteenbruto...)

Así que a la exageración de lluvias caídas en el día de ayer, le sumamos tres cursos más y la oposición.

Menos mal que en el tren, a veces, se puede estudiar. Echaré de menos la siestecilla de la mañana, en donde suele quedarse en mi cara el botón de la chaqueta bien marcadito. Para que quede claro en qué posición duermo.

Y creo que en el trabajo buscaré un ratillo por la tarde para hacer como que hago, aunque lo que esté haciendo no sea precisamente para lo que me pagan (creo que todos los entendemos jeje)

Es otoño, coñ*. Y, por lo visto, ha venido con mucha fuerza.

Otoños a mí...

19.9.08

La parte física de los milagros.

Esta tarde he ido a prepararme un café. Voy a pillar un vaso pequeño y, en la mano, ha hecho ¡zas! cling cling cling. Se ha desintegrado en mi mano, pero el armario, la mesa de la cocina y el suelo estaban llenos de cristalitos jodones que me van a impedir andar descalza durante dos semanas -con lo que a mí me gusta-. Los fakires ni se inmutarían, pero yo si.

Bueno, pues estaba yo con el lalaralarita -limpiando, vamos- cuando me he preguntado a mí misma cómo es que los vasos explotan sin motivo aparente. ¿Ultrapoderes? Creo que aún no los he desarrollado. Y si los he desarrollado y sirven para eso, creo que puedo prescindir de ellos. ¿Energía canalizada en un punto concreto? Hombre, yo quería el vaso. Entero, precisamente. Si mover la mano para cogerlo es tener poderes, pues si, los tengo. ¿Fantasmas? Teniendo en cuenta de que este año ya se me han roto tres vasos así, es para preocuparme o hacérmelo mirar.

Yo es que siempre busco la parte científica de las cosas. No sé dónde leí cómo hacer llorar sangre a las estatuas, por lo tanto, esto también tendrá un cómo y un porqué. Mientras la busco -otra vez leí que los vasos explotaban con los cambios de temperatura, pero se refería a contrastes de temperatura; ergo mi mano tiene temperaturas terminales- seguiremos pensando los motivos.

También he pensado que el vaso estaría un poco roto, pero en casa tenemos la costumbre de darles matarile a los vasos que estén tocaditos, por poco que sea. Si, somos así de espléndidos y derrochadores. Prefiero eso, que a cortarme el labio o un dedo. Además, que los vasos no son tan caros. Es más: tengo unos cuantos floreros por el trastero que harían su apaño a falta de vasos.

A lo mejor era mi ángel de la guarda que sabe que el café excita y no quiere que me suba la tensión, por lo que pudiera pasar. A saber.

O una hormiga ninja se ha colado en el armario y le ha dado una patada voladora con retroceso al vaso cuando lo tenía yo en la mano. Que nunca se sabe. Que hay cosas que, aunque no las veas, existen.

Al final, saboreando mi cafelito he llegado a un conclusión: los vasos se rompen porque las fábricas de vasos los hacen con un número determinado de usos. Porque, si no se rompen, de qué iban a vivir.

Whahahaha... he descubierto su secreto...

Ps: ¿Habéis felicitado a Lynze? ¿Habéis felicitado a Chispis? ¡Hay epidemia! XD

18.9.08

La nube lluviosa en la cabeza.

En cualquier cómic, cuando aparece la figura de un gafe, lo dibujan con una nube en la cabeza. Yo debería tener una, y eso que no creo en esas cosas. O tal vez debería creer. O tal vez debería hablar de ello. Elegimos "hablar de ello". Y allá voy.

Roberto es un impresentable. Y punto. No voy a entrar en detalles, porque lo que ha hecho me da a entender que todos los hombres quieren lo mismo, que usan las mismas palabras, las mismas frases, el mismo comportamiento. Es increíble que a estas edades se comporten como críos con las hormonas revolucionadas. Eso no es madurez. Prefiero ser yo la que elija con quién hacer cositas, sin compromisos. Hace tiempo que me molesta que me tomen por un trozo de carne. De nada sirven las disculpas cuando no reaccionas como ellos esperan cuando sueltan la verdad creyendo que no te ofende. Si que ofende. A mí si. Estaba muy equivocada respecto a él. A partir de ahora creo que ya no hablaré de él en el blog, porque es otro que no se lo merece. Fuliminao.

Ante tal situación esperpéntica, nada mejor que tener la mente ocupada, así que aprovecharé para hacer un postgrado universitario. Sip. Lo tengo decidido. Me apetecía hacer algún curso que cueste una pasta gansa y que luego no me sirva para nada. Gratis he hecho un puñao y no he visto resultados. A ver si ahora, pagando, tengo más suerte (dicen que pagando se consiguen más cosas XD)

Creo que tendré que dejar de escribir cosas en el blog porque se me gafa la cosa que da miedo. O tal vez el problema sea yo. Porque soy una ignorante. O una crédula. O ambas cosas. Ah, ah, quedáos con el misterio. Pero si alguien lo sabe que me lo diga, porque yo aún no me he enterado. Sólo espero que no sea ni contagioso, ni mortal.

Lo que tengo claro, es que no soy gafe. La culpa la tienen estos dioses del olimpo, que siempre van chinchando a los mortales felices...

Ps: ¿Qué pasa este mes? Os veo los blogs muy paraditos...

14.9.08

Siempre positifo.


He tenido malas épocas y malos momentos, y siempre he buscado la forma de alegrarme, o por lo menos de consolarme.

Hoy mi espalda sufre un dolor brutal y, por alcance, me llevo yo todos los honores. Estoy hecha polvo, qué poco valgo, etc, etc, y todas esas cosas que se dicen.

...Pero por lo menos no me duele la cabeza con tanto cambio brusco de tiempo :D

Ni tengo que hacer abdominales (creo que habré hecho una en toda mi vida) (por lo menos)

Ni tengo que levantar 250 kilos en ninguna competición.

...aunque se me ha dormido el pie.

Qué cosas...

13.9.08

Segundas partes nunca fueron buenas.

La frase hecha que da título al post es cierta... siempre y cuando haya habido una primera parte.

Retrocedamos en el tiempo. Mi amor platónico, que es el hermano de mi amiga Belén -que no me acuerdo qué nombre le puse, creo que Roberto-, tonteó algo conmigo, no me lo tomé en serio -aunque me muriera de ganas-, y ahí quedó la cosa. Tampoco yo quise indagar mucho, tal vez por si me encontraba algo que no me gustara, pero la verdad es que él no tuvo mucho interés en demostrarme nada, y yo tampoco me quise arriesgar. Me conformaba con tenerlo más cerca que las demás aspirantes a sus brazos, cosas de ser amiga de su hermana, y consolarme -del verbo consolar- con una sensación bonita, preciosa, inocente que siempre he guardado con cariño, puesto que el mozo jamás -insisto: jamás- ha hecho nada que haya podido ofenderme o molestarme. Y eso se agradece, vista cómo está la fauna. Tal vez, como no ha tenido interés hacia mí de ningún tipo en este tiempo, pues tampoco he tenido en cuenta sus cosas y he vivido en los mundos de Yupi, en donde tardé bastante en darme cuenta de que Yupi no existía.

Roberto conoció a la mujer de sus sueños y se casó. El matrimonio no duró mucho, por lo que se separaron, y ninguno de los dos pasó por una buena época. Se querían, pero eran incompatibles. A ninguno le dio por hacer cosas raras, simplemente no se llevaban y, aunque fueran la pareja perfecta a ojos del mundo, no existía tal perfección.

Durante este año, Roberto ha estado apareciendo intermitentemente en mi vida. Recordemos que los amores platónicos son platónicos por algo. Pues Roberto iba dejando caer que si un café, que si una copa, que si dónde vas... Belén me había advertido de que su hermano estaba un poco preguntón referente a mí, pero los dioses saben que yo, aunque me valoro mucho, no me creo ser objeto de deseo de nadie que me importe. Y, aunque suene repetitiva, a los hechos me remito.

Y la cosa es que mientras yo tonteaba con un par de chicos, él estaba esperando su turno. A la tonta, sabiendo que va muchos años por delante de los demás, acabó ocupando un sitio casi diario en mi vida. Que si un correo. Que si un mensaje por cualquier asunto. Que si le acompaño a comprarse cualquier cosa cuando yo vuelvo del trabajo, que su hermana no puede hacerle el favor. Que si venía a recogerme a la estación. Y así siguió la cosa hasta que me dí cuenta de que me gustaba tenerle a mi lado. Siempre he sido muy enamoradiza, y él fue el primero que llenó esta cabeza de tonterías. Durante años fue el único para mí, y me encontraba con que yo era la única para él.

Y me llené de dudas. ¿Ein? ¿Qué pasó? ¿Mande? Que yo me rayo mucho, y me conozco, y empecé a darle largas para que, si no estaba interesado de verdad, se cansara de mí y me abandonara, pero ante su casta insistencia, empecé a verlo como un cazador, que son los que insisten e insisten, de manera sutil y maquiavélica, hasta que caes y luego... au revoir. Que yo ya me rayo mucho. Será la edad >cof cof< o la experiencia, pero ese interés supino y supremo por esta humilde persona me estaba dando más quebraderos de cabeza que alegrías. Y lo pilló. Vaya si lo pilló.

Una tarde de agosto apareció por el bar de la playa en donde hemos pasado casi todo el mes. Vivíamos allí, prácticamente. Belén hizo cuanto pudo para que nos quedáramos a solas -es un decir: en agosto, en un bar de la playa, puedes estar de muchas formas, menos a solas-. Roberto -aclaro- no se pegó a nosotros, sino que siempre intentaba que nuestros encuentros fuesen a solas, sin nadie que interrumpiera. Por eso, me extrañó que hiciera su aparición en público y me requiriera de forma sutil, algo así como "Quiero hablar contigo".

Cuando alguien se hace unos cuantos kilómetros para hablar expresamente con una persona, es porque hay interés. Y él lo mostró. Fuimos a dar una vuelta, mientras él empezó a contarme cosas suyas, intentando recrear las tardes que habíamos pasado juntos, hasta que yo le pregunté que qué pasaba. Y entonces, fue cuando me dijo que yo le gustaba.

Y entonces le arranqué la ropa y...

Bueno, no. La cosa es que me quedé con un paralís mu tonto. Qué queréis que os diga. Aunque sepas que es mentira, que un amorsote te diga que le gustas, te deja una cara de panoli... Me preguntó que si me molestaba, que se iría y no me daría más la brasa, que su hermana le había contado lo que yo pensaba de él. Y yo, que por si no os habéis dado cuenta soy una persona que se raya mucho, pensé:
-Lo conozco años y años. Como me mienta, lo mato, que es el único que no me ha hecho ná malo.
-Es el hermano de Belén. Si me miente, creo que Belén lo remata.
-Mi hermano puede triturar lo que haya quedado (a petición mía).

Le dije que no me molestaba. Son muchos años ya los que lo conozco para que ahora venga a tomarme el pelo. Sabe que yo soy más seria de lo que aparento en estas cosas. Y sabe que es mi amor platónico.

Así que llevamos cosa de un mes quedando asíduamente. Tal vez esto no funcione, o tal vez si. Que llegue lo que tenga que llegar, y que sea cuando tenga que ser. Sólo sé que cuando me besó la primera vez sentí mariposas en el estómago, cosa que no había sentido desde hacía muchos y adolescentes años.

No me ha prometido nada, sino que seguimos como siempre, solo que ahora con más confianzas. Supongo que sabe también que, cuando quiero a alguien, prefiero mil veces no haber probado su cariño si lo voy a perder.

Que soy muy tonta y me ilusiono enseguida.

Y yo estoy un pelín ilusionada.

12.9.08

Y yo, más.

Perdonadme si alguno se siente por aludido, pero una gran parte de los habitantes de las grandes ciudades piensan que los que vivimos en un pueblo vamos trescientos años por detrás de ellos. Y es verdad. Los hombres de las aldeas siguen yendo con boina, mula y alforjas, y las mujeres llevamos cuatro capas de sayas bajo la falda, llevamos pañuelo en la cabeza y solemos beber de un botijo que, casualmente, llevamos siempre en la cabeza.

Y ahora, en serio: ¿esta gente de dónde sale? Cada vez que me topo con alguno de ellos, me recuerdan al profesor francés, cuyo colegio se vino de intercambio al mío y viceversa, que escribió una carta en donde decía que no mandaba una cinta grabada porque no sabía si nosotros conocíamos (y teníamos) una cosa llamada radiocassette que servía para escucharla.

Ese ombliguismo de estas gentes de las capis (que no generalizo, que no lo hago) hace que haga uno de mis estudios caseros científicos, en donde siempre encuentro la misma explicación: son tontos de remate. Porque suelen tener una autoestima tan bajita que intentan levantarla buscando involuciones en la gente de pueblo. Porque lo que ellos conocen -y tú puedes vivir sin ello perfectamente- debería ser conocido por todo el mundo -aunque se trate del bar de copas al que van los findes y te pillen en la otra punta de España-, y lo que desconocen, no existe. O es mentira. Pues vale. Será mentira.

Mi camino se les hace infinito, por lo que no entienden que me desplace tantos kilómetros al día para venir a trabajar. Hombre: más lejos de aquí está Burgos -y Santiago de Compostela, ni te digo :P-, pero hasta que se invente la máquina de teletransportación, pues la línea de cercanías hace su apaño.

No entienden el valenciano, pero no se explican cómo es que no sabes inglés. Si estuviera en Alemania, me preguntarían que cómo es que no sé inglés igualmente. Pos mira, es que el botijo me pesa mucho y no me deja bajar bien la cabeza pa´studiar.

Ellos se creerán mu chulitos, pero qué queréis que os diga. Yo más. Vuelve septiembre con tonterías y a mí me apetece discutir con alguien ya.

Ato la mula y m´acuesto, que mañana me despertará el gallo antes de lo que quiero (jijiji)

¿Estáis bien todos? (siiiiiiiiiiiiiiiiii) Perfecto pues.

3.9.08

La generosidad hasta límites extremos.

Veo a mis compañeros regresar de su descanso estival con caras largas, ojos casi llorosos y quejas infinitas. Por lo visto, no sólo se han divertido este agosto, sino que también han descansado. Se ve que las cosas buenas duran poco. Se lamentan de su regreso, de lo asfixiante de su monotonía diaria, de lo triste que es la rutina laboral.

El trabajo es como el dinero: no siempre da la felicidad a quien lo posee.

Ante tal situación tan dramática, cuando alguien se queja de su situación, yo siempre les digo lo mismo: dame ese trabajo que te hace tan infeliz, que yo sufriré por tí. He conocido sitios terroríficos, y esto me parece jauja. He cobrado sueldos irrisorios, pero he tenido que trabajar muchísimo para cobrarlos. Voy dando botes buscando algo estable y sólo aparecen cosas temporales, en donde mis servicios terminan en el momento en que finaliza la temporada, sin posibilidad de alargarlo, me guste o no.

Vosotros, los que tanto os quejáis por haber tenido un mes de vacaciones que ha terminado, debido a que tenéis empleo estable, dadme vuestros empleos: quiero sufrir por vosotros. Quiero llorar el fin de las vacaciones, el volver cabizbaja a mi puesto de trabajo. Quiero saber lo que es quejarme sabiendo que tengo todo un año de empleo por delante, con sus correspondientes vacaciones, con sus puentes -cuando los haya- y con la desfachatez del que sabe que tiene empleo estable.

Quiero quejarme. ¡Quiero vuestro sufrimiento! ¡Quiero sufrir así!

...Desde luego, con la que está cayendo, me dan arcadas cada vez que oigo una queja por haberse terminado las vacaciones.

Ps: Qué generosa que soy. No quiero que la gente esté triste.

1.9.08

Despedida y cierre.


Si no me alegro de que acabe agosto es porque vuelve a haber gente por todos los sitios. Las playas han perdido población para ganarla el transporte público -que, todo hay que decirlo, ahora hay más frecuencia de paso-. En el trabajo se respira tensión, la gente viene malhumorada y el teléfono suena.

Si me alegro de que acabe agosto es porque... porque... Pues no se me ocurre nada.

Ya no me queda nada de qué despedirme que me recuerde agosto: los bares, las cañitas, ese italiano de ojos verdes, Burgos, el pueblo, la playa, ese burgalés tan simpático, el trabajo vacío, ese valenciano tan majete, el autobús que pasaba cada hora... Abriremos la página del calendario donde pone Septiembre (que era el séptimo mes de año, de ahí su nombre, hasta que a los emperadores Julio César y Octavio Augusto -creo- les diera un ataque de egocentrismo y se pusiera cada uno un mes)

Y ahora, nos pondremos un poco a dieta, que esto no puede ser... Terminado y finiquitado agosto, volveremos a nuestras obligaciones blogueras diarias.

¡He vueltoooooooooooooooooo!

24.8.08

¡Adivinanza!

¿A que no sabéis en dónde estuve?


...Lo del frío es mentira. Nunca creáis todo lo que dicen :P

Ps: Si no dais con la respuesta, os puedo dar una pista.

Ps2: Estoy pelín perezosa. Mil disculpas. Me flagelaré mañana. O no.

12.8.08

Que nos devuelvan el dinero (actualizado)

Hay una atleta olímpica -de la que paso de recordar su nombre- que, se supone que, como tantos otros, ha vivido a costa de subvenciones oficiales por entrenar y participar, en representación de nuestro país, en altas competiciones oficiales durante varios años.

Se supone, perdonen mi ignorancia, que tales estrellas del deporte viven a cuerpo de rey. No tienen que madrugar para ir a sus cuestiones profesionales, si no es porque así se evitan la calina al entrenar. Tienen comodidades que no tenemos los demás humanos, y cierto áura de prestigio por pertenecer a la élite deportiva. Y, como tal, se creen omnipoderosos y compiten, y aunque queden los últimos, dejan bien claro que peor lo hubieran hecho otros. Mucho peor. No como ellos, que pertenecen a lo más mejor de nuestro deporte patrio y que jamás reconocerán que son peores que los que también compitieron, sino que alegarán un mal día, una lesión, o que son amigos de y por eso los colocaron en el equipo oficial, dejando de lado a gente mucho más desconocida, pero mucho más competente y merecedora de suculentas becas para dedicarse a lo mismo, con mejores resultados.

Cuando nuestro equipo olímpico se fue para las Chinas Imperiales, me llamó la atención -y mucho- la noticia de que esta atleta de nombre digno de olvidar se había vuelto por un ataque de ansiedad. Y yo pensé: o sea, lleva -se supone- cuatro años preparándose para competir ¿y se vuelve a casa con un ataque de histeria? ¿También sufría ataquitos cuando le ingresaban la beca mensualmente? ¿Cuando viaja a gastos pagados a costa del estado o de su asociación también le dan ataquitos? Mi ignorancia tan profunda por el mundo del deporte es tanta -recordemos que soy nula en matemáticas, física, química y deportes, por este orden- que no llegaba a comprender cómo se podía echar atrás en semejante momento. Hay que estar a las duras, y a las maduras.

Pero llegó el notición: se había dopado y le había entrado un ataque de histeria, supongo que por si la pillaban. ¿Dopado? ¿Era tan mala que necesitaba doparse para ser la última? ¿O se había dopado para ser mejor que otras que se habían tenido que quedar en España? Vergüenza le debería dar a esta clase de deportistas que dejan en la cuneta a otros, mucho más capaces y válidos.

Sólo espero que no le dé otro ataquito de histeria si alguien le pide la devolución de las becas que habrá disfrutado por pertenecer a la alta competición, porque lo deseo con toda mi alma. Si no reúnes las condiciones, te quitan una beca, o no te la dan, y ahora falta saber quién se la concedió, y bajo qué condiciones. También que pague lo que cuesta un billete de ida y vuelta a China, porque eso sale de nuestros bolsillos, no de los suyos.

Esta es la clase de deportistas que hacen que, a los que ganan por méritos propios, los pongan en duda.

Y mi ego está tan alto hoy, que me ofrezco como sustituta suya. Total, quedaría igual que ella -la última, y con diferencia-, pero seguro que les saldría más barata.

Ps: Vaya chufla este año: entre esto, y que anoche no pude ver la lluvia de estrellas por las nubes, me tienen de un contento... Probaremos esta noche, a ver si hay más suerte.

Actualización: Dándome cuenta de mi supina, suprema e indiscutible ignorancia (creo que siempre he dejado claro que prefiero parecer ignorante a demostrarlo), iluminémosla con un enlace que he puesto en la entrada (¿dóndestádóndestá?), más que nada para que la sabiduría nos cegue y nos dirija hacia el saber, espante a los trolls y no nos hagan salirnos del buen camino y de conocer que, de los impuestos de todos los contribuyentes, se sacan los cuartos para las becas. Un saludo al nuevo troll y repetirle, a este también, que así no se hacen amiguitos. Olvidado quedas a partir de ya.

8.8.08

Mi granito de arena.

Supongo que ya sabréis que el mundo de los logos es...uf uf... Me he encontrado mentes perversas y calenturientas que demuestran al mundo qué tienen los diseñadores en la cabeza... Un ejemplo es la imagen que os muestro... Creo que sobran explicaciones de qué es y a qué se parece...



Pero es que se ve que ¡es contagioso! Estaba yo en el almacén, tan tranquila, pillando unos folios, cuando mis gráciles y saltones ojos se posaron en las letras de una caja y mi cerebro, ya afecto a estas cuestiones -por lo visto- ha visto algo más que unas letras... El parecido es tremendo...



Para que quede constacia. Ea. Yo también sé ver cosas...

4.8.08

Hechos reales.

En un hospital, la familia espera al médico para saber el diagnóstico. Como ya habían dejado caer de lo que se trataba, alguien (no, si no la conocéis), se dedicó a buscar información (seria) por la red. Y la encontró. Tras descartar varias cosas, allá que fue ella con su información para aliviar del susto a la familia.

Momentos después, el médico apareció dando exactamente las explicaciones que había deducido la buscadora de información.

Y habló alguien de la familia:
-No hace falta que siga, ¡ya lo sabemos por internet!

Juro -lo juro- que ha sido de las veces que más vergüenza ajena he pasado en mi vida.

Y en ese momento me juré, que jamás volvería a fomentar otro alarde de ignorancia y soberbia como aquél. Porque la ignorancia es tan atrevida, que no tiene vergüenza ni la conoce.

Ps: Minutos después, me explicaba lo que minutos antes había explicado yo. Claro que, en ese momento, había otra gente que no había presenciado la escena con el médico. Se ve que le hacía ilu...

2.8.08

¿Qué? ¿De vacaciones?

No hay nada como estar de vacaciones. Jo, cómo se nota. Tanto si estás tú, como si son los demás los que te han dejado prácticamente sola en el mundo, se nota. En el tren, tó pa mí. Podría fumar, viajar desnuda, cantar a pleno pulmón Nessum Dorna (o intentarlo) o depilarme las piernas en un vagón y apenas habría algún testigo para presenciarlo. Bueno, alguno, allá al fondo, pero seguro que pensaría lo mismo que yo: que en agosto se viaja de narices en el tren.

Autobús: lo único que tendría que hacer sería meter el bonobús en la maquinita, pero estoy segura de que al conductor le daría exactamente igual que me tumbara en el suelo, me diera por subirme la camiseta y enseñar las lolas a los conductores que circularan por nuestra vera -cinco o seis, pero como no me conocerían jeje...- o que me cortara las uñas de los pies, que no pasaría absolutamente nada. Nada de nada.

Trabajo: el aire acondicionado a mi gusto -los pocos supervivientes están localizados en otros sitios, y ellos tienen su propio cacharro-, el teléfono se ha muerto porque no suena -no pienso reanimarlo-, el ordenador me sirve para cosas más interesantes que para grabar datos y buscar leyes, datos, nombres y cosillas asín -como me investiguen, pensarán que me culturizo mucho porque me papo todos los periódicos, entre otras cosas - a pesar de haberme pulido ya el curro del lunes. Ah, y sin ambientador cítrico. Puedo ir al servicio sin miedo de que se oiga lo que hago -que es un rollo cuando hay gente-, y puedo tomarme cuatro cafés junto a la máquina sin que nadie me diga nada. Y, como con el primero he visto que no había nadie ¡nadie! junto a la máquina, me he salido a la calle a practicar el noble acto del fumeteo en la puerta las otras veces, en donde se me ha sumado un seguridad más majo que el que habitualmente custodia la entrada. Paco, casado, dos niños, del Valencia... vamos, que le gusta la cháchara (no como a mí, que soy persona de pocas palabras :P)

La sorpresa: me han puesto horario de verano, por lo que salgo antes jurjurjur!

Así que, los que estén de vacaciones, a tomar viento -¿qué hacéis leyendo este blog, sosos? ¡con la de fiestas que habrán por ahí, y vosotros perdiéndooslas!- y a los que no tengan vacaciones, ajo y agua, mal de muchos, consuelo de tontos, el que no se consuela es porque no quiere, y hasta ahí el refranero popular, en donde me doy por aludida.

Amiguitos todos, sed felices y flexibles este agosto, hagáis lo que hagáis. Sobre todo, sed muy flexibles.

Y ahora, me voy a dormir. Es una buena manera de comenzar las vacaciones... de los demás.

¿...Qué?Ah. Lo sé, lo sé... estáis muertos de envidia.

29.7.08

20.7.08

Perdona que te tutee.

Me sorprende que ahora te halaguen cuando te han estado ignorando durante tantos años. Hiciste más que otros, que ahora se dedican a dar conferencias en inglés, a cultivar bonsáis o crear eufemismos. Por méritos propios te metiste de lleno en la historia de nuestro país, pero nadie reconoció, en su momento, lo que hiciste. Y te despreciaron todos, así, como el que espanta un perro, porque no quisieron reconocer el brillante papel que introdujiste entre las hojas de la historia de nuestro país.

Una de las imágenes que me demostraron de la pasta que estás hecho fue en la del golpe de estado. Sólo tú, y Gutiérrez Mellado, estuvísteis con la cabeza fuera del escaño. Saliste a defender a Gutiérrez Mellado cuando un guardia civil quizo zancadillearle por detrás. Diste la cara, allí estuviste, como un hombre valiente. El otro hombre también lo era, pero es que era militar, y la jerarquía impone mucho entre los del sector, del rango que sean. Tú lo sabrías, pero no te importó. Y si te importó, no lo demostraste. Fuiste muy valiente. Muy valiente. Muchos más que otros. Que todos los demás, quería decir.

Algo más hiciste que los demás presidentes, porque el rey te concedió un título nobiliario, cosa que no se ha vuelto a repetir con ellos, fuera porque no lo quisieran o porque no les haya sido ofrecido. Habrá quien no encuentre significado al detalle, pero yo sí que veo el especial cariño con el que se te trató desde algunas esferas, mientras los demás te ignoraron tras tu dimisión. Porque no te echaron: te fuiste tú. Por el motivo que sea -que lo hubo-, preferiste marcharte en vez de que te echaran, cuando viste que ya no te querían. Y eso, en un país en donde todos se aferran al poder como si la vida les dependiera de ello, al precio que sea, te distingue de todos los demás.

Pero la vida no te ha tratado bien. Primero, una cruel enfermedad con signo zodiacal te arrebató a tu mujer, y después a tu hija en muy poco tiempo. Un duro golpe que fue retumbando en tí hasta que apareció otra enfermedad, esta vez en tu persona, que ha hecho que te olvides de todo lo que estoy contando por aquí.

Aun así, sigues siendo impresionante. Todo un señor. Y, aunque tú no recuerdes muchas cosas, somos muchos los que seguimos acordándonos de tí.

Un abrazo, Adolfo.




Ps de la actualización: Corregido el error (gracias, Anónimo).

Comentario de la actualización: Qué fistro de documentalista estoy hecha...

18.7.08

Tú también Brutus... digooo... Jabi

Disparemos una salva de despedida a Jabi, que durante tanto tiempo nos ha acompañado. Supongo que se retirará por muy buenas razones, a un retiro espiritual, a un mes de vacaciones en la casa Playboy, o a una temporadita de desenfreno en Ibiza. Sea donde sea, espero que no tenga remordimientos -ninguno, a ser posible- y nos eche de menos.

Suponiendo que Jabi se retira espiritualmente a un templo budista para meditar lo que se pierde al escribir un blog, y teniendo en cuenta que las cumbres nevadas de la cordillera china iluminarán sus pensamientos, podremos decir que estará tranquilo como nadie y como ninguno. Le envidiaremos, lo sé. Ese noble arte español que es la envidia se apoderará de nosotros.

Si, en cambio, Jabi pasa sus vacaciones en esa mansión llena de chicas vestidas de conejitas, no seré yo quien le envidie. Vosotros, santos varones, seréis los que estaréis verdes de envidia por ser nuestro Jabi -y no otro- el que goce de la visión y la compañía de espectaculares chicas. Ah, ah, se siente... que Jabi es mucho Jabi y no se merece menos.

Si se va a Ibiza -también es porque es más cercano y tal- supongo que no le dará tiempo a acordarse de nadie. Ni blog, ni internet, ni leches. Fiesta todos los días y, el que no pueda, ajo y agua -que se j*da el cocodrilo-.

Vaya donde vaya Jabi, seguro que que estará bien. Acompañado de Merba -andandarás-, Juanje -otro que tal-, Maxibombón -ya te vale- e Ile -otra caída en el frente-, sus nombres ondearán con letras luminosas en el espacio sideral, rodeados de estrellas fugaces sonrientes y que saludan con la mano, mientras los que estuvimos por sus reinos los recordaremos con cariño.

Que me imagino que no os habéis muerto -ni se os ocurra-, así que a pasarlo bien mientras dure el retiro, sea donde sea.

Como fuérais un novio y me hubiera tatuado vuestro nombre en la piel, contenta me tendríais... que no doy abasto a chapar blogs e incluíros en la sección "la maldición del enlace".

Que sea leve, que vaya bien, y sed muy felices y muy flexibles.

Para poner música a esta despedida, algo cutre, ñoño y pegadizo -dios, perdóname por lo que voy a hacer-. Es algo que he escuchado esta mañana en la radio y -snif- llevo todo el santo día con la cancioncilla de los... taladrándome sin piedad.



Jejejeje... qué vengativa soy.

Un beso! Cuidáos! Traedme algo estas vacaciones!

Ps: Que yo no me voy, Lynze. Si me fuera, lo diría, pero no tengo la intención, es sólo que ando un poco dispersa de más.

15.7.08

Utilidades


Las cosas más cotidianas pueden ser más útiles y polivalentes si alguien es capaz de sacar provecho de ellas.

Llamadme maniática, pero prefiero un boli sin capuchón que un boli con el capuchón remordisqueado por a saber quién.

Supongo que estos accesorios son para los que escriben fino y los que escriben normal. Yuju. Ya puedo morirme feliz ante semejante hallazgo.

7.7.08

Nadie es perfecto.


-¡Lucrecia Ginebra!No te mueras, amada mía...
-Sabía que vendrías, Gilberto Corazón de Tigre... cof, cof...
-He luchado con gigantes, con dragones, y con funcionarios de hacienda... Nada ni nadie me habría impedido rescatarte...
-Yo sólo quería...cof cof... verte antes de morir...
-¡No morirás! Te pondrás bien, te montaré en mi corcel e iremos al castillo de tu padre... para pedirle tu mano...
-¿Cuál? ¿Qué mano?
-Yo qué sé... La que sea... Si me da igual...


Chorrada improvisada al verla ici.

...Eso me pasa por leer el Pito Doble. Enlazan cosas que ven, las veo yo... y se escriben posts como este :D

4.7.08

Pues eso.

¿Qué hace mi grata persona despierta a estas horas?
¿He visto una película...?
¿Acaso habré venido de fiesta...?
¿Acaso he tenido una noche muy dura...?
¿...o muy movidita?
¿...o algo?

¡POS NO! Ea, que no me duermo. Y no hay manera. Me he paseado por la blogosfera y por el resto de la red, lo he visto todo -lo juro-, y nada, que no hay quien me duerma. Y no he tomado café, ni excitantes, ni me ha ennerviosado nadie, ni he hecho nada para no dormir, y en cambio, lo he intentado. Y nada. Que no. Una noche tonta, parece.

Ya veréis mañana, que despertarme me va a sentar igual a que me den patadas en los dientes.

Eso si: los mosquitos este año me tienen fritica. Parezco una vaina gigante: llenica de habas. Ni el kilpaf ese, ni leches. Mañana me compro una mosquitera africana y aunque sea la pego con celo en el techo. O me hago un burka veraniego con ella. Y lo peor de todo, es que soy la única a la que se acercan esos bichejos.

Si a mí no me gusta el verano... todo está lleno de excesos. A la calor, al sudor, al número de duchas diarias, al número de personas a las que les huelen el sobaquín... hay que añadirle el récord mundial de habas por centímetro cuadrado en mis lorzas.

Es verano, qué más quiero.

Va a ser un verano muy largo para mí...

Ps: Una oveja, dos ovejas, tres ovejas...

28.6.08

Ventajas de trabajar en vacaciones.

Llega julio y empieza la ronda de vacaciones para todo el mundo menos para tí, pobre miserable (o miserabla) que llegaste el último (o la última) y te toca quedarte a cumplir porque todos se piran un mes o el siguiente a su derecho al descanso estival remunerado. Pringao. O pringá.

Habrá quien ya te haya tomado la suficiente confianza como para preguntarte "¿y a dónde vas tú?... oh, perdona, no me acordaba de que acabas de entrar y no te vas todo el mes..." mientras tienes que poner cara de póker, encogerte de hombros y sonreir antes de contestar "bueno, supongo que no será tan malo", intentando hacer creer que jamás has trabajado en agosto -algunas veces ni en enero, ni febrero, ni marzo...- y que te enfrentas a algo desconocido.

Todos hablan de viajes, de lugares y de compañías, mientras escuchas en silencio cuanto dicen. Oficialmente, eres la pringada que se queda, con otros dos o tres, de guardia para que no se lleven el edificio en vacaciones -o que no se lleven nada-, y ya te van diciendo qué es lo que tienes que hacer, aprovechando que casi nadie estará por ahí, y para endosarte cosas que llevan tiempo pendientes, más o menos desde la época de la conquista de Roma. Y asientes.

Y entonces, algunos se despiden: uno, de forma definitiva, porque a su regreso cambia de lugar de trabajo, y ya no seréis compañeros. Otros, te desean que lo pases bien, y los demás ya empiezan su cuenta atrás para su turno de vacaciones, consolándose con que en julio las cosas se calman un poco, debido a la inminente época vacacional.

Pero cuando los menos vuelvan, y los más se vayan, es cuando será agosto de verdad. Y tú, pobre miserable mortal y cetrina -el sol aún no te habrá rozado siquiera-, harás de tripa corazón y dependerás de medios públicos de transporte vacíos, para que estés más ancha. No habrá codazos en el ascensor, ni colas en la máquina del café. No habrán llamadas telefónicas urgentísimas ni peticiones a la de ya. Durante un mes entero no verás ni de lejos a quien no te cae bien. En agosto nadie te aconsejará que no te conectes a internet. Durante ese mes estarás sola en tu sala, donde podrás subir, bajar, o desaparecer, a tu antojo. Como si te quieres pasar el día subiendo y bajando en el ascensor. Y, para más inri, el bar de enfrente no cierra. Y, si yo quiero, la puerta de mi sala no se abre (y, por lo que veo, nadie querrá abrirla para nada) (he dicho para nada jeje)

Y, lo que es más importante, podrás poner el aire acondicionado a la temperatura que quieras (uf, cuánto tiempo sin este pequeño placer)

Y cuando unos empiezan su descanso, y otros se preparan para el suyo, quiero hacer creer que no sé cómo sobreviviré a trabajar en agosto. Unos se ríen. Otros, sonríen. Algunos mueven la cabeza, como diciendo "qué le vamos a hacer".

En agosto, se trabaja en los bares, en los hipermercados (sobretodo en la sección jardín-ocio, y lo digo por experiencia)... Esto, lo que me espera a mí, no es trabajo, aunque haya gente que crea que si.

Sobreviviré. Estoy completamente segura de ello. Convencidísima.